«Marja», el invitado inesperado

La Voz A.Q. | RIBADEO

A MARIÑA

Reportaje Las personas que acuden a la villa ribadense para disfrutar de sus patronales no pierden la oportunidad de acudir al paseo del faro para ver el buque encallado en las rocas

06 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?ibadeo está en fiestas. Hoy y mañana celebra los días centrales de sus patronales, en honor a Santa María del Campo. Pero este año ha tenido un visitante inesperado, el mercante Marja , que está en boca de todos, vecinos y visitantes, la mayoría de los cuales no pierden oportunidad de acudir al paseo del faro para ver al buque encallado en las rocas. Aunque la curiosidad decrece conforme pasan los días, lo cierto es que durante el fin de semana se pudieron contar por miles la cantidad de personas que, a todas horas, se situaban en el paseo del faro de Illa Pancha para ver al mercante, quieto, como una roca más, encallado en la ría. Con el trasiego de vehículos, y dada la estrechez de la carretera, la situación por momentos fue caótica. Las críticas por ello no se han hecho esperar. Ayer, el concejal del Partido Popular ribadense José Duarte, en declaraciones en Onda Cero A Mariña, manifestó: «Aínda que estamos en festas, a vida cidadá segue día a día, e a min chámanme veciños para queixarse, por exemplo o venres pola tarde polo atasco de coches que había no paseo do faro e no Cargadeiro». «É resulta -añadió ayer el concejal José Duarte- que alí non había nin un policía municipal. Non é culpa da policía, por suposto, senón de quen a dirixe, o concellal de tráfico. Incluso houbo visitantes que preguntaban si acaso en Ribadeo non había policía municipal. E o alcalde, mentras todo esto pasaba, comendo no pulpo. A mín paréceme ben que se mande á policía ás parroquias, pero neste caso deberían facer polo menos acto de presencia. Pero nada. Así están as cousas en Ribadeo». Los problemas para circular por el paseo del faro se hicieron más evidentes en momentos puntuales, como durante la tromba de agua del sábado por la tarde, que provocó una enorme charca que ocupaba prácticamente toda la calzada. Y en Ribadeo, las fiestas prosiguen al ritmo que marca el mercante Marja . La preocupación, bien es cierto, parece ir a menos conforme pasan los días y el buque permanece encallado sin moverse. Pero ante un accidente de estas características, la rumurología se prodiga.