Crónica | Una jornada escolar atípica
20 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?yer fue un día atípico en la vida de la mayoría de los escolares del colegio Vicente Casabella en Ourol. No asistieron a clase y curiosamente las vacaciones ya habían terminado. Para sus padres la jornada fue también extraña y peculiar. Muchos tendrían que estar en el trabajo pero por determinadas circunstancias permanecieron toda la mañana, junto con los pequeños, en el patio de la escuela. Los niños jugaban contentos y distraídos en un recreo que duraba una eternidad y nadie les pedía que entraran en clase como sucedía a diario. Felices y radiantes, parecían no entender el porqué del cabreo de sus padres. «Están perdiendo horas de estudio y nosotros tiempo de trabajo pero hasta que la situación no se solucione seguiremos luchando», decía una de las madres. Cabreo e indignación Indignados y en pie de guerra. Así estaban los padres en Ourol y nadie los moverá hasta que consigan su objetivo: que Marina Gallego, maestra, abandone el centro. Las razones esgrimidas para que esto suceda son muchas: uso de un lenguaje inapropiado con los escolares, mala gestión del centro... Pero, según aseguró otra de las madres, lo más grave del asunto no es que esta maestra esté de nuevo en el centro, sino la dejadez y el abandono que la Delegación Provincial de Educación está mostrando en este aspecto. «Educación nos toma el pelo», decía. Saben que la educación algo fundamental y, según dijeron, no están dispuestos a poner en peligro algo tan importante.