Los armadores apremian al Gobierno para poder volver a capturar merluza

La Voz LA VOZ | VIVEIRO

A MARIÑA

FOTOS: XAIME F. RAMALLAL

Las organizaciones empresariales buscan hoy fórmulas para regresar cuanto antes a Gran Sol Cuatro alternativas permitirían reabrir esa pesquería en los caladeros comunitarios

05 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La gestión conjunta de las cuotas asignadas a España en los caladeros comunitarios ha vuelto a provocar el cierre anticipado de la pesquería de la merluza en dos zonas de Gran Sol. Burela y Celeiro son los más afectados de toda España porque esa especie representa la mitad de su facturación anual. Aunque no pueden capturar merluza desde el 21 de agosto, los pesqueros tuvieron hasta anteayer la opción de descargarla y venderla. Por las cuantiosas pérdidas económicas y por las repercusiones laborales de la prohibición, los armadores mariñanos apremian al Gobierno central para que les permita regresar cuanto antes a la actividad. Los palangreros de fondo, conocidos como pincheiros, son los principales damnificados ya que la merluza es su principal objetivo. En mucha menor medida, la veda de esa especie también perjudica a arrastreros y volanteros de Gran Sol. Anteayer, en las lonjas de Burela y Celeiro fueron subastadas las que, de momento, serán las últimas merluzas de Gran Sol que se comercialicen en España. A tenor de los datos facilitados por Puerto de Celeiro y Armadores de Burela, sociedades gestoras de ambas lonjas, los precios mantuvieron la tendencia de las últimas semanas, cuando experimentaron una ligera subida. Así, en Celeiro el kilo de la del pincho se vendió entre 4,80 y 35 euros; y el de volnta, entre 2,10 y 16 euros; en Burela, la del pincho se cotizó entre 4,80 y 28,50 euros. Convocados por el secretario general de Pesca, representantes de los armadores analizan hoy con él en Madrid las opciones para reabrir la pesquería. Dirigentes del sector pesquero apuntaron cuatro posibilidades que, en última instancia, dependerán de lo que decida el Ejecutivo nacional. Una, intercambiar cuota de merluza con otros Estados que no la capturan y sí les interesan otras especies, como rape o cigala. Dos, pedir un anticipo de la cuota del próximo año, medida sólo posible a partir de octubre. Tres, intercambiar cupos entre organizaciones. Y cuatro, traspasarlos entre zonas.