PLAZA PÚBLICA | O |
23 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.LLEVO poco tiempo en esta parte de Galicia, apenas un mes, pero ya soy sabio en esto del asfalto de A Mariña. El caso es que cuando, por motivos laborales, tuve que trasladar mi residencia a Ribadeo mis amigos me hablaron de las excelencias de la zona del buen marisco, de los erizos de San Cibrao, de las fabas de Lourenzá, de la playa de Las Catedrales, y las adyacentes, y de mil maravillas mas. No se quedaron cortos. Cuando se enteraron de que mi trabajo me iba a llevar casi diariamente a viajar entre el pueblo de Pedro Murias y Viveiro, señores, miraron para otra parte. Entonces no lo entendí muy bien, ahora sí. Tomo la salida de Ribadeo y pienso en la anelada transcantábrica que me pueda librar de esos 16 kilómetros detrás del camión hasta la bifurcación en Barreiros. Cascos prometió todo rumboso años atrás que en el 2006 estaría lista. Por lo menos, ya se ven las grúas, camiones y operarios. El resto del trayecto medito en los planes de la Xunta y Fomento para conectar Foz con Ferrol, y me digo «no te hagas ilusiones, tu contrato es temporal», me temo que no veré ni la una ni la otra.