El empresario Ángel Hermida Seivane se muestra humilde cuando le preguntan cómo se siente al ser nombrado hijo predilecto del concello que le ha visto nacer. Se confiesa agradecido y versiona las palabras de Albert Camus para insistir en que «un premio é fácil obtelo, o difícil é merecelo». Hermida, de 76 años, fundó la firma Muebles Hermida, y ha dedicado las últimas seis décadas de su vida al negocio. «Do que estou seguro é que se merezo a distinción é polo equipo humano que traballa na fábrica, pola miña familia, os amigos e os clientes».
Hermida ha preparado un discurso para dirigirse a los más de 500 invitados, una cifra que le ha sorprendido gratamente: «Se me dicen hai oito días que había anotados 150 xa me parerecían moitos». En su intervención tendrá un especial recuerdo para el lugar en el que nació, Cuñas, situado a escasos metros del lugar del banquete y a poca distancia de la casa en la que nació y vivió el intelectual Fernández del Riego, y que también ocupó durante sus primeros diez años de casado el empresario Ángel Hermida.
El homenajeado se confiesa hombre de pueblo, disfruta con la gente que ha compartido sus vivencias y ahora se muestra ilusionado con el proyecto de construcción de la nueva fábrica, una iniciativa en la que trabaja codo a codo con sus hijos. Sabe de las limitaciones que impone la crisis, pero la experiencia le lleva a mantener la esperanza.