En un escueto comunicado, la ejecutiva local del PSOE de Foz informó de la reunión celebrada la noche del jueves para analizar la destitución «do compañeiro» Xaime Cancio por parte del alcalde, José María García Rivera. «O único que temos que dicir é que respetamos a decisión do rexedor, apoiado polo equipo de goberno, xa que é un tema interno do propio equipo de goberno», reza la nota remitida ayer a los medios.
El secretario general de los socialistas focenses confirmó que Cancio le había solicitado la convocatoria de una asamblea, para lo cual le exigen el apoyo de un tercio de los afiliados. «Despois de conseguir os avales o partido, a nivel provincial, ten que dicir se admite ou non que se faga a asamblea, por se é procedente ou non tratar os temas que plantexe (Cancio)», explicó Luis Alfonso Sixto Legaspi. Al cesante no le basta, por tanto, con recabar los avales que fijan los estatutos sino que su petición deberá pasar el filtro de los responsables provinciales del partido.
Sixto Legaspi se mostró respetuoso con la decisión del alcalde. Lamentó, eso sí, que se haya llegado a esta situación. «É moi complicada, non desexo que lle pase a ningunha executiva de ningún partido porque todos somos compañeiros», admitió. Ni agradable ni tampoco beneficiosa. Es más, el secretario general de los socialistas focenses teme por las consecuencias que pueda acarrear esta medida, que evidencia la división interna del partido. «Trataremos de que teña a menor repercusión posible. Queremos que se tome una solución definitiva canto antes e que cada un traballe onde lle corresponda, sempre polos veciños de Foz. Non podemos distraernos», abundó. Menos cuando falta menos de año y medio para los comicios locales. La elección del candidato, recalcó, se aplazará al menos hasta que finalice la presidencia europea de España, por directrices de la dirección nacional del PSOE. Sixto Legaspi sí reconoció que «o partido lle está pedindo a Rivera que repita».