Los expertos consideran casual la aparición de cetáceos en la costa

La Voz

A MARIÑA

06 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los expertos consideran que la aparición en la costa de Galicia y Asturias de una decena de ejemplares de zifios comunes (similares a ballenas) responde a la casualidad y a un cúmulo de posibilidades, como el efecto de las corrientes. Una de estos zifios sigue en la costa de Piñeira, mientras poco a poco va siendo despedazado con los golpes que le propina el mar contra las rocas. El martes apareció otro en Luanco (Asturias), que recogió la Coordinadora para el Estudio y Protección de las Especies Marinas (Cepesma) para conservar el esqueleto. También el martes miembros del Cepesma reconocieron el cuerpo de un calderón común de 3,90 metros que apareció en la playa de Arnao, ya en avanzado estado de descomposición.

En la necropsia que se realizó a uno de los zifios se descubrió que tenía en su estómago un saco de red, similares a los que se usan para las patatas, que le habría provocado una obstrucción intestinal y la muerte. «La mayoría de los ejemplares -señalaron desde el Cepesma- podrían corresponder a una misma fecha de muerte, si bien hay otros se encuentran en diferente estado de conservación, por lo que no es descartable que en algunos casos un grupo de ellos pudieran haber sido capturados accidentalmente en un arte de arrastre».

El Cepesma también recogió hace unos días un calamar gigante capturado en aguas de la Fosa de Hércules, 38 millas al Noroeste de A Coruña, por el barco Minchos Sexto , con base en Celeiro. El calamar fue trasladado a la sede del Cepesma en Luarca, donde será tratado para poner exponerlo al público.

Más inusual es el pulpo que también ha pasado a ingresar los fondos del colectivo con sede en Luarca. Se trata de un ejemplar de pulpo común de casi 16 kilos de peso capturado en aguas de la ría de Vigo, concretamente en Aguete (Pontevedra). Según explicó Luis Laria, presidente del Cepesma, es el «ejemplar más grande de todos los capturados hasta la fecha en el litoral español. El mas cercano a él de talla y peso, curiosamente también lo tiene Cepesma y fue donado por el Centro de Experimentación Pesquera de Castropol, dependiente de la Dirección General de Pesca del Principado en el año 2004. Dicho espécimen tenía un peso de 12,100 kilogramos».

«Es totalmente inusual encontrar ejemplares de pulpo común de tal peso, ya que su escasa longevidad aparentemente tendría que ser un factor determinante para no alcanzar tales dimensiones y pesos. Los pulpos, no suelen superar el año y medio de vida», añadió Laria.