ay que insistir, no queda otra. Una vez y otra vez y otra. Lo que hace Pablo Mateos con toda la razón del mundo. Eso mismo lo pensamos muchos de nosotros, por no decir casi todos; ocurre que la mayoría protestamos, nos quejamos de la presencia de caballos y reses en lo alto de A Gañidoira pero no pasamos de ahí. Eso sí, arriesgamos la vida cada vez que circulamos por esa zona, sobre todo cuando hay niebla. Cuando hay niebla siempre están las reses en la carretera o en los arcenes.
Ayer un matrimonio de Viveiro tuvo un nuevo percance con un caballo a primera hora de la mañana. Les informamos de este accidente en las páginas de Galicia. Un joven incluso quedó tetrapléjico hace años. Pero nada, da igual, aquí nadie toma medidas. Es increíble.
La Guardia Civil está en ocasiones en Mosende controlando la velocidad, que no excedamos de 50 junto a dos casas, pero un kilómetro más arriba también hay tanto o más peligro para cientos de automovilistas con los animales en la calzada y allí nadie controla nada. Nadie. Ya sé que tal vez no sea de su competencia directa, aunque ellos regulan y vigilan el tráfico y eso forma parte de las circunstancias del tráfico. ¿Y las autoridades? No será porque no lo sepan. Mismo el Valedor do Pobo ignora la queja de Pablo Mateos, queja a la que nos adherimos miles de firmantes. Aduce que hay oposición vecinal a que se valle la carretera. ¿Pero qué oposición vecinal, si hay una casa o dos en la zona?
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