José Juan Durán, presidente de Portos de Galicia, volvió a visitar ayer el muelle viejo de Viveiro. Regresó un mes después de asistir al inicio del derribo de cuatro galpones. De unos 200 metros cuadrados, el solar recuperado para uso público sigue como antes de Navidades: vallado y sin pavimentar. Según Durán, continúa así porque han decidido coordinarse con el Concello, que ensanchará las aceras anexas al muelle viejo. Financiada por la Diputación, esa obra forma parte del proyecto que antes de Semana Santa reordenará el tráfico interior y de paso por Viveiro.
Asfaltar y señalizar
A la visita de Durán al muelle viejo acudió ayer la alcaldesa socialista de Viveiro, María Loureiro. Ante ella, el presidente de Portos concretó que su departamento esperará hasta que estén acabadas las nuevas aceras para asfaltar el solar donde se derribaron las naves. Anunció que han decidido asfaltar toda la explanada, así como señalizar y reorganizar las plazas de aparcamiento.
En opinión de Durán, lo ya hecho y lo previsto en el muelle viejo confirmarían «a clara vontade de Portos» de responder a la «demanda histórica» de liberarlo de galpones en ruinas y aprovecharlo, cuando menos, como aparcamiento. Reconoce y agradece «o apoio» del Concello, e incide en la intención de «facer cousas pensando nos veciños».
De las cuatro naves que continúan en pie, el presidente de Portos insistió una vez más en que continúan con los «complexos trámites administrativos» para recuperar la titularidad y poder derribarlas. No hay fecha.
Antes de La Pasión
Ayer, en el muelle viejo, la alcaldesa María Loureiro y Durán confirmaron que ya estaba listo el convenio entre Concello y Portos para ensanchar las aceras. Ambos repitieron ayer que pretenden tener todo listo para Semana Santa. Si cumplen, en las celebraciones de La Pasión habrá más aparcamiento en el muelle viejo y se circulará de modo distinto por Viveiro.