Un éxito que nace en la cantera

La Voz VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

 El trabajo de formación del Viveiro se ha visto recompensado con el ascenso a Primera Autonómica, donde no competía desde hace más de 15 años

08 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Pocos contaban con ellos. De hecho, hasta a ellos les costaba creer. Pero el Balonmán Viveiro es, tras varios años en la categoría más baja del balonmano gallego, nuevo equipo de Primera División territorial.

Confiesan desde el seno del conjunto viveirense que esta era enfocada como una campaña de transición, destinada a que un grupo de jugadores muy jóvenes, continuase creciendo. El ascenso parecía una meta todavía muy lejana y, sin embargo, los hombres de Javi Villares -quien ejerce como jugador-entrenador- lo han logrado.

Cuenta Javi Villares que no es fácil enganchar a la gente a un deporte tan poco expandido en la zona como el balonmano -Lucus y Viveiro son los únicos clubes federados de la provincia-, por eso, la cantera es el principal pilar sobre el que trabaja el club: «Todos os pais queren ter un Messi, por iso cada ano poñemos todo da nosa parte para que máis rapaces se animen a xogar ao balonmán».

Un trabajo que refrenda el que todos los integrantes de la plantilla viveirense provengan de las categorías inferiores del club. El joven grupo ha bebido de la sabiduría de reputados nombres dentro del balonmano nacional como Juan Fernández, Tachi o el antiguo segundo entrenador del Naturhouse La Rioja de Asobal, Álvaro Senovilla. «Todos eles e moitos outros que traballaron co club durante os últimos anos teñen parte de culpa deste ascenso», destaca Villares.

Quizás por ese gran esfuerzo de cantera, el rendimiento del grupo ha superado todas las expectativas. La del Viveiro es una de las plantillas más jóvenes del campeonato, con una media de edad de menos de 23 años, contaba con tres jugadores aún en edad juvenil y con solo uno de más de 30 años, el guardameta Emilio, y las expectativas pasaban por poco más que un año tranquilo para seguir mejorando. «Sen embargo, conseguimos ser un equipo, superar baixas e lesións importantes en momentos inoportunos e os xogadores demostraron unha madurez moi superior á que indica a súa idade», explican al unísono Javi y su segundo de a bordo, el exjugador Miguel Albo.

Desde la entidad destacan también el arraigo con el club de unos jugadores que son en su mayoría de la propia localidad de Viveiro, a excepción de David Baltar, del municipio vecino de O Vicedo, y Fede, de Buenos Aires pero también afincado en la ciudad del Landro.