«We can» con la selectividad

Mar García Balseiro
MAR G. BALSEIRO VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

«Uns máis contentos que outros», pero normalidad en la primera jornada

11 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuarenta y un alumnos más que el año pasado comenzaron ayer en Viveiro las pruebas que les permitirá acceder durante el próximo curso a la Universidad. Los nervios iniciales de adentrarse en territorio desconocido fueron, según iban pasando las horas transformándose en confianza en sus capacidades para salvar la selectividad. Así, Isabel Fernández García, la presidenta de la comisión 14 de la CIUG que tiene su sede en el IES Vilar Ponte de Viveiro, confirmó que la normalidad fue la tónica. «Non houbo incidentes, e sobre as probas, como sempre, uns máis contentos que outros».

Que haya más alumnos con el punto de mira en los estudios superiores «e bon para a Universidade». Pero el incremento obligó también a disponer de un aula y un profesor vocal más para colaborar en la vigilancia de las pruebas.

Once personas componen el equipo que se encarga del buen desarrollo de las pruebas en Viveiro: Además de la propia presidenta, 7 profesores vocales (tres de la Universidad y 4 de los institutos); la secretaria, un auxiliar administrativo y un auxiliar de servicio del centro anfitrión.

«We can», traducido, «nosotros podemos». Y es que el inglés fue la lengua extranjera dominante porque de los 238 estudiantes de 2º de bachillerato de A Mariña y Ortegal que se presentan en la convocatoria de junio, todos se examinaron de la lengua de Shakespeare menos dos que lo hicieron de portugués. Cuatro alumnos estuvieron exentos del examen de gallego, según explicó la presidenta de la comisión adscrita a Viveiro. Once alumnos, procedentes del bachillerato de Artes del IES Monte Castelo se examinaron de dibujo artístico.

Las pruebas, hasta las 10 de la noche para que un alumno pudiera completarlas

Risas en la cafetería con el tamaño mini de las minipizzas a media jornada en contraste con las caras serias del momento de la presentación. Sorpresa y alivio al mismo tiempo con los temas a comentar, de plena actualidad, sobre la pobreza que genera la crisis o el enganche a las nuevas tecnologías de los jóvenes. Pero también tuvieron que entenderse con la generación del 98 y el teatro de Buero Vallejo. En las aulas del IES Vilar Ponte, cerradas estos días para una parte de su alumnado debido a las pruebas, conviven alumnos de ocho institutos de A Mariña y Ortegal.

Conseguir nota suficiente para entrar en la carrera soñada hace que algunos alumnos se examinen de varias optativas. Y ayer se dio un caso curioso, «e contemplado», la coincidencia en la hora de dos de las asignaturas obligó a prolongar las pruebas hasta casi las diez de la noche para que un alumno pudiera examinarse de Electrotecnia y de Matemáticas aplicadas a las ciencias sociales.