«Somos muy complacientes, ese es el gran problema del Xove»

La Voz

A MARIÑA

XAIME RAMALLAL

Sergio Cora reconoce que los números en el ecuador de la liga de Segunda B son «peores» de los que cabía esperar

29 dic 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

El Xove FS cerró la primera vuelta de Segunda B con 25 puntos, 57 goles a favor y 50 en contra. Nunca antes en sus cuatro campañas en la categoría de bronce había acumulado semejante puntuación, pero en el vestuario la satisfacción no es plena. Esperaban más, según confiesa Sergio Cora (Viveiro, 1997), uno de los refuerzos incorporados para el nuevo curso.

-¿Qué nota merecen por su primera vuelta?

-Yo diría que un 6,5 o un 7. Hemos hecho muy buenos partidos y otros no tan buenos en los que los errores nos penalizaron, como los dos últimos fuera de casa ante el Albense y el Cidade de Narón.

-¿Los números son acordes al potencial de la plantilla?

-Todos esperábamos un poco más, acabar la primera vuelta mejor clasificados. Muchos de los equipos que están por encima en la tabla ni juegan mejor ni tienen más calidad que el Xove, pero de nada vale lamentarse. Lo que toca ahora es trabajar y encontrar soluciones porque todavía estamos a tiempo de meternos entre los primeros.

-¿Cuál cree que es el punto débil de este Xove?

-Somos muy complacientes, ese es nuestro gran problema, Ha habido partidos en los que los rivales nos ganaron por agresividad. Concedemos demasiado, nos venimos abajo cuando encajamos uno o dos goles y luego es muy complicado remontar. Solucionando eso no habrá muchos equipos mejores que el nuestro.

-Benavente y Guardo están escapados.

-Han demostrado que son los dos máximos favoritos al ascenso. En mi opinión, el Guardo es el mejor equipo del grupo.

-¿Y en el plano personal? ¿Está satisfecho con su aportación en la primera vuelta?

-Uno nunca debe conformarse, hay que se autocrítico y tratar de superarse. Creo que podría haber aportado más.

-Regresó al equipo después de un año en el Pescados Rubén.

-No debería exigírseme más por eso. El año pasado mi presencia en el Burela fue testimonial, aunque es verdad que aprendí mucho.