Los centros de salud y los hospitales comarcales

A MARIÑA

Xaime Ramallal

25 nov 2023 . Actualizado a las 12:29 h.

Hubo un tiempo que en la casa de mi padre- en San Ciprián- nos sentábamos a la mesa cinco médicos, y tres de nosotros Inspectores Médicos -cuerpo de élite para la sanidad- dirigíamos tres hospitales públicos. Las conversaciones en las sobremesas no eran ni sobre política ni sobre fútbol. Eran sobre la asistencia sanitaria en la que estábamos integrados y continuamente aprendiendo como ser eficientes -máximo rendimiento, al menor costo posible y mayor número de usuarios satisfechos-. Fuimos requeridos los tres y por separado para que argumentáramos e informáramos sobre la necesidad real de un hospital comarcal en A Mariña. Los tres justificamos técnicamente su necesidad por el impacto para la economía del territorio y su calidad de vida. Y ello por la discrepancia de quien ostentando cargos sanitarios de importancia había informado en Madrid que podía y debía seguirse con la costumbre: acudir a Lugo a los sanatorios y residencia Hermanos Pedrosa.

Aprendimos y enseñamos que el sistema de asistencia sanitaria debía funcionar por comarcas y distritos urbanos. Integrado: Centro de Salud-Centros de cuidados socio sanitarios-hospitales comarcales y generales. La definición de comarca socio sanitaria venía dada por isócronas -tiempo que se tarda en llegar al recurso asistencial- Sociología y Factores de riesgo para la salud. Informamos sobre el aumento de la frecuentación al sistema al menos por dos hechos: demográfico-morbilidad crónica- Envejecimiento poblacional y aumento de las dependencias.

Tres eran y son las reglas de oro para el buen funcionamiento del sistema nacional de salud: Formación continuada del personal, lucha contra la obsolescencia de máquinas, protocolos y medios de comunicación.

Participación democrática de la sociedad civil en el conocimiento de la relación oferta-demanda -listas de espera y capacidad para resolver y no derivar lejos del hogar residencial. Menos burocracia con más autonomía diagnóstica y terapéutica para los Centros de salud.

La prevención debe ser el primer eslabón de la cadena. Educación para la salud desde la escuela. Detección y tratamiento para los riesgos contra la salud -accidentes, alimentación, malos hábitos, sedentarismo, contaminación medio ambiental, cribado contra determinadas enfermedades, éxito de los cribados para cáncer de mama, útero, próstata, colon y mejor pronto que tarde, pulmón.

Hasta aquí lo que se debe hacer. Pero ahora señalo lo que no se debe hacer. Listas de espera incompatibles con los tiempos que inciden en el pronóstico de determinados procesos. Falta de recursos humanos por mala planificación del MIR y de la formación de enfermería -es indispensable antes que atender concursos de traslado o incorporación, jerarquizar y ordenar el paso obligatorio por determinados espacios socio sanitarios -todos los médicos deben pasar un tiempo en Centro de Salud como se hacía en aquel gran Hospital Vall de Hebrón en el que fui director en los años setenta y todos los facultativos rotaban por las casas de socorro y dispensarios de barrios.

Potenciar la Medicina Interna en los Hospitales Comarcales por su capacidad resolutiva de conocimiento integral. Prioridad absoluta para la cobertura, mediante traslados obligatorios, de los servicios diagnósticos generales- no se puede estar sin Patólogo o sin Endoscopista en un Hospital Comarcal. Evitar el retroceso que suponen, con la carga social para los usuarios, las derivaciones a centros concertados en la capital de la provincia- privatización encubierta de la medicina.

Y como siempre. Los Centros de Salud y el Hospital los gestiona el SERGAS, pero deben ser la primera preocupación y ocupación para los Concellos que deben actuar siempre como antenas sociales.

* Pablo Mosquera. Médico, ex director del hospital Vall de Hebrón y ex director gerente del Hospital de la Costa en A Mariña.