El Burela las derrotó cuando jugaban en el Leganés, a las puertas de una «final four» que desde el viernes pretenden conquistar en Málaga como Guerreiras Laranxas
17 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.El deporte, como la vida, casi siempre da una nueva oportunidad. A veces, además, llega antes de lo previsto y te permite aferrarte a algo que creías perdido para siempre.
De ello pueden dar buena cuenta Sandra Buzón y Elena Aragón. Las jóvenes futbolistas del Pescados Rubén Burela ya lloraron tras verse eliminadas de la Copa de la Reina 2020. Jugaban en el Leganés, y fue precisamente el conjunto mariñano el que las apeó tras una sufrida eliminatoria de cuartos de final, a las puertas de la final four. Aquella derrota les dolió, reconocen, pero tras su cambio de filas les dará también la posibilidad de pelear por el primer título de su carrera.
«Es una casualidad que ahora me parece bonita. Con el Leganés hicimos un muy buen papel en esta Copa, pero ya la teníamos perdida, y ahora voy a luchar por mi primer título. En aquel partido perdimos 1-2 tras hacérselo pasar muy mal al Burela», recuerda la portera cántabra de 24 años. «Fue un momento difícil», rememora también la jugadora universal de Chiclana de la Frontera, que sueña con abrazar su primera gran corona a las 25 primaveras.
La pandemia retrasó la resolución de la Copa de la Reina, cuya fase final se disputará al fin este fin de semana en el Martín Carpena de Málaga. El conjunto naranja, que defiende el título, se medirá al Alcorcón, su víctima en la última final liguera, en la primera semifinal, el viernes a las 14 horas. Universidad de Alicante y Poio Pescamar son los otros candidatos a un trono que se resuelve el domingo a las 12 horas, compartiendo protagonismo en el fin de semana con la Copa del Rey masculina.
Favoritismo
Con cuatro victorias consecutivas, aún invicto en esta temporada y como vigente campeón de todo, al Burela le otorgan un cierto favoritismo del que no hacen caso las dos futbolistas fichadas este verano. «No creo que haya favoritas, cualquiera de los que están aquí puede ganar y el Alcorcón seguramente es el rival más difícil, tiene mucha facilidad de gol. Además, perdieron contra el Burela la última final por la Liga y eso les va a hacer estar aún más motivadas, así que tenemos que estar muy concentradas», destaca Elena Aragón.
En la misma línea se pronuncia su compañera, sin renunciar a la responsabilidad que supone defender a «un equipo campeón». «Creo que el Burela siempre aspira a lo más grande, da igual quien sea el rival. Estos son los partidos que quieres jugar cuando estás en un club así, son los más bonitos», dice Sandra.
La arquera, ex del Bilbo, el Rioja o el Leganés, cree que llegan en un «gran momento de forma»: «Creo que estamos bien a nivel individual y colectivo. Nos hemos ido marcando objetivos a corto plazo, y ahora lo más inminente es la Copa de la Reina. Es una semana especial, que llevamos con ilusión».
«Luchar por un título así es algo con lo que sueñas. Parecía que nunca llegaba, tenía muchas ganas. Además, creo que llegamos muy bien, solo nos dejamos dos puntos y ya somos líderes tras ganar al Melilla», añade la andaluza que trata de ganar más presencia en la rotación naranja.
«Pasar de que intervenir 30 veces por partido a solo 3 es difícil», dice la portera
Llegadas este verano a la estructura del Pescados Rubén Burela, Elena Aragón de la Torre (Chiclana de la Frontera, Cádiz, 1995) y Sandra Buzón Camus (Santander, 1996) son las más jóvenes de la primera plantilla naranja, y también las jugadoras con menos experiencia en escenarios tan importantes como el de este fin de semana. Ambas describen un proceso difícil para adaptarse a la exigencia de un equipo ganador procedentes del Leganés.
«Me ha costado un poco porque es un cambio muy grande. Pasas de que te tiren 30 veces por partido, estés muy activa y no pase nada si te meten dos o tres, a que solo te tiren tres veces por partido y no te puedan marcar. Es muy difícil», subraya la portera cántabra, considerada una de las de mayor proyección en España y «encantada» de compartir responsabilidades y aprender de la pentacampeona del mundo brasileña Jozi Oliveira. «Estoy contenta porque Julio Delgado me da minutos y tengo la oportunidad de aprender de una compañera que es buenísima. No es fácil cambiar de jugar siempre a tener que rotar, pero me voy adaptando, intento aportar también cuando estoy fuera porque lo más importante es el equipo», razona.
En una línea similar se pronuncia su compañera Elena Aragón. «Estoy cómoda. Es un cambio grande, la exigencia es mucho mayor, pero intento aprovechar los minutos y ayudar en todo lo que puedo», cuenta deseosa por estrenar su cuenta de goles en partidos oficiales.