«Lo más gratificante es poder ayudar»

Lidia Fernández VIVEIRO / LA VOZ

VIVEIRO

Ella sola gestiona dos despachos, en Madrid y en Viveiro, su ciudad natal, donde está ahora en plena reforma para mejorar las instalaciones y seguir creciendo

06 jun 2023 . Actualizado a las 11:11 h.

Raquel Trasancos Dovale es oriunda de Viveiro. Sin embargo, la vida y su trayectoria profesional la llevaron a Madrid, donde abrió su primer despacho de abogacía a principios del 2020, en los albores de la pandemia. Poco después decidió expandirse y abrir otro despacho en su localidad natal, que en estos momentos se encuentra en plena reforma, con la expectativa de mejorar las instalaciones y seguir creciendo, tanto en número de clientes como en la calidad de su servicio. Ella sola gestiona los dos despachos que están bajo su nombre, Trasancos Dovale Abogados, pero su intención es regresar a Galicia y poder trabajar con su hermana, también abogada, en un futuro inmediato.

—¿En qué momento decidió dedicarse al Derecho?

—Pues primero estudié Sociología en la UDC. Es una carrera preciosa, pero en España no tiene muchas salidas. Al menos, esa fue mi experiencia. En el 2012 me matriculé en el Máster de Gestión y Dirección Laboral también en A Coruña, y me gustó mucho, así que decidí darle una oportunidad al Derecho. Me matriculé en la UNED y luego me fui a estudiar a Oviedo. Allí encontré mi verdadera vocación.

—¿Cuántos años lleva ejerciendo la abogacía?

—Pues desde que terminé la carrera ya empecé a trabajar en diferentes despachos de abogados y asesorías. Pero no fue hasta el 2020 cuando decidí abrir el mío propio.

—Una apuesta arriesgada abrir en plena pandemia...

—Realmente lo abrí a principios de año, cuando todavía no se sabía exactamente qué iba a pasar. Pero sí que fueron momentos difíciles y una apuesta bastante arriesgada.

—¿Cómo fue trabajar cuando la vida estaba paralizada por completo?

—Fue complicado, sobre todo los primeros meses, ya que había una paralización generalizada de los procesos legales. Pero la verdad es que trabajo no me faltó, ya que en esos momentos tuve que gestionar un montón de ERTES.

—Parece que no le fue mal del todo, porque poco después decidió abrir despacho también en su localidad, en Viveiro.

—Sí, cuando se estabilizó un poco la situación del covid empecé a expandirme y a trabajar más. En 2022, el año pasado, abrí en Viveiro, pero solo trabajo bajo cita previa. Intento concentrar todas las citas en una semana para poder atender a todos mis clientes. Sino, el desplazamiento entre Madrid-Viveiro sería inviable.

—Su despacho se especializa en las principales áreas del Derecho, entre las que se encuentra el de Extranjería. ¿Cuáles son las consultas más habituales de este colectivo?

—Pues las principales se centran sobre todo en cómo regularizar su situación en España, sobre todo para conseguir permisos de residencia y obtener la nacionalidad española.

—¿Cuál diría que es la principal problemática que afrontan los inmigrantes en la actualidad?

—Es un tema complicado. En mi opinión personal, sí que se está notando un auge de delitos de odio y de racismo. Pero a mi despacho acuden principalmente para asesoramiento y ayuda con trámites, para regularizar su situación y ayudar con la reagrupación familiar.

—¿Hay diferencias entre el perfil de clientes que recibe en Madrid y en Viveiro?

—Sí, y bastantes. En Madrid hay mucha más inmigración. Al menos, hay más colectivos de inmigrantes. En A Mariña tenemos mucha inmigración también, pero un gran porcentaje de esta población no quiere quedarse en el país, sólo está por trabajo, como es el caso de los indonesios.

—¿Hay demanda en Viveiro para el Derecho de Extranjería?

—¡Y tanto! De hecho, ese fue uno de los motivos por los que quise abrir mi despacho aquí también. Lo cierto es que en la comarca de A Mariña no hay abogados especializados en extranjería. Yo tengo experiencia en estos temas, ya que mi primer trabajo fue precisamente en un despacho especializado en este tipo de Derecho.

—¿Considera que están más desprotegidos los inmigrantes en la actualidad?

—Están desprotegidos porque aún hay mucho desconocimiento en materia de legislación, de derechos y deberes. Pero no sólo entre los inmigrantes, es algo generalizado. Debería enseñarse en los colegios.