Sueños son

Miguel Gómez EL ESCÁNER

ANDAR MIUDIÑO

XOAN A. SOLER

08 may 2023 . Actualizado a las 15:52 h.

Estábamos a punto de salir hacia Sar cuando noté que me faltaba la llave del coche. Tardé en reaccionar, en darme cuenta de que no había de qué preocuparse; nunca dormía con las llaves en el bolsillo, podían hacerme daño al ponerme de lado para abrazar a Charlize Theron. Instintivamente me giré para comprobar que siguiese allí, pero su sitio lo ocupaba Manolo Reigosa. Al verme, supongo que con miedo a que lo confundiese con Charlize, salió huyendo mientras gritaba: limítate a 1500 caracteres. Lo siguiente que recuerdo es estar en la entrada al túnel de vestuarios, en el descanso, charlando con Moncho y Pablo Pin. Sería por la hora, sería por lo poco que se jugaba el Obradoiro, el ambiente en Sar era más de peli de tarde que de Caldeira. Solo una polémica falta de Blazevic la tuvo encendida medio minuto. Con el marcador en un 43-32, se quejaba Pin más del acierto del Obra desde el triple (un sensacional 9 de 12) que del desacierto propio (4 de 12) y, acto seguido, comentaba distendidamente haberse encontrado en el avión con una señora muy simpática que se había identificado como amiga personal de Moncho. ¿Amiga personal? -preguntó Moncho con esa retrónica tan suya-, pues menos mal, que los amigos no personales no son de fiar.

El partido se jugaba al ritmo de Westermann, lento pero seguro. Sus 16 puntos mediado el tercer cuarto ponían al Obra 15 arriba, pero al partido le seguía faltando ritmo. Lo rápido que había entrado en bonus y los consiguientes tiros libres para Granada, que no acababa de entrar, pero tampoco se dejaba ir, no ayudaban y Renfroe y Thomasson dejaron el marcador en un 69-60. Marcador amigo sí, pero amigo personal no. Y, nada más empezar el último cuarto, Granada se puso a 6, que pudieron ser menos si hubiesen estado más acertados desde el tiro libre. Con la ventaja moviéndose entre esos 6 y 10 puntos, llegaron 2 triples seguidos de Thomasson y de Maye (a tablero), que pusieron a Granada a 3 y algo más de un minuto de juego. Cogió Robertson el micrófono y preguntó a la grada: ¿Qué es la vida? Una ilusión, jugar en Europa, Charlize Theron; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. En cambio, Segismundo, pobre.