Micah Speight, un fichaje preventivo para el Obradoiro en el tercer intento

ANDAR MIUDIÑO

Pepe Torres | EFE

El base recala en Sar tras desvincularse del Granada y vuelve a Primera FEB

13 nov 2025 . Actualizado a las 15:01 h.

No suele ser habitual que los clubes fichen un jugador de peso cuando los resultados acompañan. Y eso es lo que acaba de hacer el Monbus Obradoiro, que ha llegado a un acuerdo con el base Micah Speight una vez que se desvinculó del Granada.

De alguna manera, puede enmarcarse como un fichaje preventivo, como una oportunidad de mercado pensando más en el futuro y en cubrir las espaldas que en necesidades perentorias en el presente. Todo ello sin perder de vista que es un base que conoce bien la categoría después de haber jugado en Oviedo, Palencia, Andorra (logró el ascenso) y San Pablo Burgos. El desafío para Epi es encontrar la manera de encajar al jugador en un colectivo que en las últimas jornadas ha cogido velocidad de crucero sin que se resientan ni la química ni los resultados.

Hay un frente que está cubierto y que se ha vuelto a cuidar esta temporada, el de hacer acopio de información sobre el perfil humano antes de acometer un fichaje. Un vestuario comprometido vale el doble, sobre todo en los momentos de dificultad. El director general, Héctor Galán, conoce bien a Speight, ya que fue quien le abrió las puertas del baloncesto europeo en el Oviedo.

El carácter preventivo de este fichaje apunta a minimizar los efectos de una eventual recaída de Lundqvist. Las lesiones en el hombro siempre son latosas y hay un riesgo considerable de que se repitan. El exterior sueco lo sabe de primera mano, porque la temporada del ascenso con el Leyma Coruña, en la que fue un jugador de capital importancia en el equipo dirigido por Epi, se le salió el hombro izquierdo más de una vez y se perdió, con intermitencias, buena parte de la campaña. Se operó en verano y el pasado curso no tuvo problemas en la ACB, desde su reaparición.

A mediados de septiembre, en un amistoso en Oviedo, sufrió una subluxación en el otro hombro, el derecho. Reapareció dos meses después, en la Copa, precisamente en Oviedo. Y en la siguiente jornada en Liga, ante el Estudiantes, ya tuvo una aportación determinante a la victoria santiaguesa. Es un jugador diferente y diferencial. Y con la incorporación de Speight, aunque el americano tiene unas características distintas, el Obradoiro deja de ser tan dependiente.

Los tiempos en el baloncesto son en ocasiones caprichosos. El base recala en Sar al tercer intento. El primero fue en el verano del 2024. En aquel momento quería probar fuera de la Primera FEB y acabó fichando en México. Al acabar volvió a Europa, al Pau Orthez. Y el Obra llamó a su puerta antes de firmar a Faggiano. No había cláusula de salida ni el club francés se avino a negociar. La experiencia en Granada no fructificó y, cuando no lo buscaban desde Santiago, entró en el radar.

Héctor Galán explica en el comunicado del club que confirma el fichaje el contexto de la operación: «Viene a incorporarse a un equipo que actualmente está funcionando francamente bien. Después de un inicio irregular, el grupo ha sido capaz de encontrar su mejor dinámica y de realizar partidos muy completos, como el último que disputamos esta semana en Sar. La incorporación de Micah tiene como objetivo complementar, reforzar y hacer aún más competitiva la plantilla de aquí a final de temporada».