Derroche de encanto argentino

La Voz

AROUSA

MARTINA MISER

Ariel Rot repasó parte de sus éxitos en un concierto de dos horas que llenó la plaza de Fefiñáns El concierto comenzó puntual con la plaza semi vacía, pero Ariel Rot consiguió con su música y su actitud que Fefiñáns se fuera llenando progresivamente hasta alcanzar un lleno absoluto. El artista argentino, que obsequió a los asistentes con dos bises, repasó parte de su repertorio en solitario e interpretó varios temas de sus bandas anteriores, Tequila y Los Rodríguez. El cantante y compositor demostró sus habilidades como guitarrista con varios solos que entusiasmaron al público. Despidió el concierto con el tema «Adiós mundo cruel» y después recorrió con el resto de la banda un más las calles y bares de Cambados

05 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

REDACCIÓN CAMBADOS El compositor argentino realizó un concierto relajado lleno de canciones conocidas y bailables que permitió a la concurrencia disfrutar de dos agradables horas de música en directo. Además de las canciones de su último disco, Cenizas en el aire, y de su álbum anterior, Hablando solo, Ariel Rot y su banda consiguieron trasladar al público a principios de los ochenta con viejos temas de sus dos anteriores agrupaciones. Los asistentes corearon junto al cantante Dime que me quieres, gran éxito de Tequila. También hubo espacio para éxitos de Los Rodríguez, entre ellos la conocida rumba de «el marinero y el capitán» o la mítica «Hace calor» con la que consiguió subir la temperatura de la plaza y que los asistentes saltasen con él. También hubo espacio para temas más tranquilos como Nena o Vicios Caros. El músico argentino demostró que su puesto de guitarrista en sus anteriores agrupaciones era el correcto. En mayor parte de los temas que tocó realizó algún solo de guitarra que provocó los vítores del público. Llegó a tocar tres tipos diferentes de guitarras. El cantante agradeció varias veces a Cambados y a su público la buena acogida que había recibido, incluso cambió parte de la letra de una canción para incluir en ella a la localidad y su albariño. Como colofón del espectáculo el cantante se disculpó por tener que tocar por segunda vez Adiós mundo cruel con el que terminó la actuación. Una vez acabado el concierto después de salir por tercera vez al escenario por petición del público, Ariel Rot aún tuvo tiempo de atender a las numerosas fans que se arremolinaron cerca de la rulot que hacía la función de camerino. Con su característico encanto el cantante atendió a todas, eso sí, de cinco en cinco para que no lo ahogaran entre todas. Cuando terminó de firmar autógrafos y repartir besos se fue junto a varios miembros de su banda a recorrer la zona vieja de Cambados. Tampoco le importó que lo parasen por la calle para saludarle, como uno más se paseó entre cambadeses. Su primera parada, probablemente por exigencias de guión, fue la discoteca Zao.