El palomar El «Nuevo Sofía» se encontró de nuevo con las aguas arousanas. Más de un centenar de personas presenciaron su botadura en Vilanova el domingo
11 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La recuperación de embarcaciones tradicionales está de moda. Varios colectivos de la ría -y de otros lugares- se están ocupando de recordar y cuidar ese pedacito de historia que supone el pasado de nuestro mar. El colectivo etnográfico Mascato y la asociación cultural Rabandeira de Vilanova han conseguido que el Nuevo Sofía vuelva a navegar por las aguas de la ría arousana. La embarcación fue construida en Rianxo en 1948 para el transporte de mercancías por la ría. Allí se utilizó para cargar ladrillos, arena y otro tipo de materiales. En la década de los ochenta fue vendido a un bateeiro de A Illa y en la década de los 90 siguió haciendo funciones de barco de batea en O Grove. Ahora, los muelles de Vilanova fueron testigos de su recuperación. La intención es que la embarcación pueda ser utilizada para realizar actividades culturales y de ocio en el municipio. Y el municipio ha recibido con gran cariño a este viejo galeón. Como prueba de ello, las más de cien personas que acompañaron su botadura. El acto tuvo lugar el domingo a mediodía. Responsables municipales y el pregonero de la fiesta del mejillón, el actor Manuel Millán, asistieron al acto. Pero, sobre todo, hubo presencias muy emotivas. La nieta de su primer propietario fue la encargada de cumplir con la tradición de romper sobre su casco una botella de buen albariño. También uno de los hombres que patroneó el galeón durante sus años de trabajo asistió con emoción a la botadura. El Nuevo Sofía salió así al mar, engalanado como manda la tradición, y dispuesto a volver a surcar, durante muchos años más, las aguas que le vieron nacer hace más de medio siglo.