Cómo romper un absurdo círculo vicioso

ALBERTO ESTÉVEZ

AROUSA

TRIBUNA PÚBLICA | O |

27 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

En las últimas tres semanas han llegado ocho polizones africanos al puerto de Villagarcía en barcos gallegos madereros procedentes de Camerún. Estas personas, asistidas por abogados de oficio e intérpretes, pidieron asilo. A todas ellas la Oficina de Asilo y Refugio, dependiente del Ministerio del Interior les inadmitió a trámite la petición, es decir, no aceptó estudiar su demanda de asilo político. Esto es lo que ha pasado en la última década en España con el 70% de las peticiones de asilo. El año pasado, el gobierno inadmitió a trámite 121 de las 176 peticiones de asilo de personas de la República Democrática del Congo. Desde 1993, en España se presentan una media de 8.000 solicitudes de asilo anuales, con un notable descenso en los dos últimos años, a raíz de la imposición de medidas como multas a los transportistas e imposición de visados a un creciente número de países. La legislación española prevé dos tipos de protección: a quien huye de una persecución política individual (un refugiado) o por razones humanitarias. Sin embargo, en 2001, de las 9.490 peticiones de asilo presentadas, se inadmitieron 6.535 -es decir, 7 de cada 10- y sólo se concedieron 298 estatutos de refugiado. ¿Conclusión?: el asilo, un derecho constitucional, está en peligro de extinción en España. Los números cantan Mientras otras zonas del mundo menos favorecidas acogen el 80% de los 20 millones de refugiados en el mundo, Europa sólo ha recibido unos 3 millones de personas. España recibe una media de 8.000 anuales, muy lejos de las 70.000 presentadas en el Reino Unido en 2002. En el 2000, el porcentaje de solicitantes de asilo en España con respecto a los 40 millones de habitantes era del 0,18 por mil. Cinco de estos polizones que llegaron a Galicia en las últimas semanas vienen de la República Democrática del Congo (RDC), donde desde 1998 han muerto 3,5 millones de personas en una brutal guerra alimentada no por las presuntas "disputas tribales", sino por las empresas occidentales, con la participación de los gobiernos de la zona, entre otros, que fomentan el expolio de las materias primas tan abundantes (madera, diamantes, coltán y otros minerales que son fundamentales para los móviles y los chips de los ordenadores que usamos en el Norte). La ONU ha denunciado que ha sido gracias a los beneficios de los diamantes manchados de sangre que los gobiernos de la zona han podido seguir comprando armas a través de intermediarios que operan impunemente desde Occidente, organizando envíos de armas sin que éstas toquen suelo de la Unión Europea, pero comprándolas en el Este de Europa o China, entre otros países. Medidas Aunque hay en marcha un proceso de regulación del comercio de diamantes, éste adolece de graves carencias como la falta de un seguimiento independiente, y el Consejo de Seguridad de la ONU, en el que participa España, acaba de votar el cese del grupo de expertos sobre la explotación de los recursos en la RDC, pese a los informes de la intensificación de la explotación de los recursos por todas las partes vinculadas al conflicto en el este del país, en Ituri, escenario de varias matanzas en los últimos meses. ¿Por qué España no se opuso a esta medida o promueve la regulación internacional del comercio de armas, o apoya a la Corte Penal Internacional de forma activa?.