La limpieza de un parque acaba con una agresión a mariscadoras en A Compostela

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

AROUSA

?a playa de A Compostela fue escenario ayer de algo más que una discusión entre dos mariscadoras que estaban desarrollando labores de vigilancia y los propietarios de un parque de cultivo de la zona. Según relataron ayer diversas fuentes, los parquistas _tres de ellos residentes en Vilagarcía, y un cuarto vecino de Vilanova_ se encontraban limpiando su concesión de algas. Los restos que extraían los lanzaban al banco marisquero que trabaja la agrupación. Según relató ayer la policía local, en base a los testimonios que habían recabado entre los implicados en el suceso, las dos mariscadoras, vecinas de Bamio, se dirigieron a los acuicultores para recriminarles su actitud. Sus reproches dieron lugar a una tensa discusión que acabó en algo más que palabras, según el testimonio del vigilante de la cofradía que había sido enviado al lugar por el patrón mayor de Carril, Ventura Vidal. Las dos mariscadoras se dirigieron por su propio pie al ambulatorio de San Roque para recibir asistencia. Tanto ellas como sus agresores manifestaron su intención de intercambiarse denuncias por los hechos, ocurridos a media mañana. Sin embargo, al cierre de esta edición no se había formalizado ninguna de esas reclamaciones judiciales. En cualquier caso, el atestado levantado por la Policía Local de Vilagarcía ha sido suficiente para que todos los implicados hayan sido llamados a declarar a la Comisaría. El patrón mayor de Carril, Ventura Vidal, lamentaba ayer los hechos ocurridos en la playa de A Compostela. Unos hechos de los que fue alertado por las dos mariscadoras agredidas, que lo llamaron en cuanto vieron a los parquistas «botando o esterco nas nosas concesións». Al recibir esa llamada, Ventura Vidal decidió enviar al vigilante de la cofradía para solventar un problema que no creía que fuese a llegar a más. Sin embargo, en la playa hubo más que palabras. El patrón mayor asegura que «houbo unhas palabras máis altas que outras, e empuxóns, pero hostias non houbo».