Entrevista | Beatriz González Loroño Su trabajo de más de dos años quedó paralizado por las protestas de los consellos reguladores, perjudicados por las restricciones publicitarias de la normativa
14 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.En los dos años y medio que lleva en el Parlamento de Galicia presidió la comisión de narcotráfico que tiene por objeto hacer una radiografía sobre el consumo y el tráfico de drogas en Galicia, además de participar en la redacción de tres leyes. Una de ellas acabó en polémica en los últimos días. Se trata de la ley de drogas, que no es más que una reforma de otra del año 1996 para adaptarla a la realidad actual. Cuando prácticamente estaba redactado el documento hubo que guardarlo en el cajón ante las protestas de los consellos reguladores gallegos, que se sentían perjudicados por las restricciones en publicidad para las bebidas alcohólicas y el tabaco. -Nos dimos cuenta de que había que conciliar los intereses de los vinos de calidad sin que ello perjudicase a la salud. Los consellos reguladores alegan que no es lo mismo un albariño que un güisqui, y se supone que con razón. Habrá que pensar en normas más duras para los alcoholes de mayor graduación y otras más flexibles para los de menos de 18 grados, como los vinos, la cerveza o la sidra. A ellos sobre todo les perjudica la eliminación de la publicidad en las instalaciones deportivas. Además, como la ley es autonómica, resulta que iban a poder poner publicidad, por ejemplo, en los periódicos de Madrid y en los gallegos no. Además se basan en una ley del vino de carácter nacional es la que está considerado como un alimento. Dejaremos pasar unos días y nos reuniremos otra vez todos los grupos para ver cómo conciliamos los intereses. -¿Cuál era la finalidad de la ley? -Adaptarla a la realidad actual en la que se detecta un incremento importante de bebidas alcohólicas y tabaco en gente muy joven. Regula aspectos relacionados con la promoción, la publicidad, venta y suministro y consumo. Pero me gustaría aclarar que la ley no va contra el consumo, sino contra el consumo abusivo, no es una ley seca. Tampoco es que se dirija específicamente al botellón, que es un problema de desorden público que corresponde a los ayuntamientos, o a la policía. Es una cuestión de sanidad, de salud pública. En general se prohíbe el consumo en la vía pública salvo en sitios autorizados y en eventos específicos, como verbenas, pero siempre con autorización. Además es muy restrictiva en lo que se refiere a la publicidad, lo que no quiere decir que se prohíba. -Además están trabajando en la comisión del narcotráfico. -Sí, la finalidad es elaborar un dictamen con propuestas al Gobierno. Van compareciendo una serie de personas relacionadas con la lucha contra el narcotráfico, como el juez Taín, con los programas de rehabilitación... A todos ellos les pedimos propuestas. Ahora estamos pendientes de que comparezca el decano del colegio de periodistas y expertos de la Agencia Tributaria. Hicimos visitas a la cárcel de Pereiro de Aguiar, a Proxecto Home, y tenemos previsto acercarnos a centros de rehabilitación. Esperamos que a final de verano esté listo el dictamen para elevar propuestas al Gobierno.