La incomodidad del conselleiro

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA

AROUSA

En directo El responsable de Sanidade dejó el incendio en un segundo plano de su intervención, se encaró con los periodistas y acabó reuniéndose con los sindicatos en la Diputación

27 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La rueda de prensa conjunta que protagonizaron ayer el conselleiro de Sanidade, José María Hernández Cochón, y el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, resultó insólita. Atendiendo a sus explicaciones, lo más importante de la actualidad sanitaria en Pontevedra es que la Diputación va a construir un aparcamiento en Príncipe Felipe para facilitar la ampliación del Hospital Montecelo (algo que se sabe desde hace meses) y que las relaciones entre ambas instituciones son muy buenas. Durante el primer cuarto de hora de la comparecencia, dio la impresión de que Pontevedra no está viviendo el mayor desastre sanitario de su historia: la pérdida, en un incendio, de medio millón de historiales clínicas. Cerca de quince minutos fue el tiempo en que tardó en hacerse la primera referencia a esta especialísima circunstancia. Un tema que, a juzgar por sus intervenciones, parece ser secundario para Cochón y Louzán. El conselleiro se mostró en todo momento muy incómodo, tenso y hasta enfadado con las preguntas de los periodistas con respecto al incendio, a sus consecuencias y a las críticas vertidas por profesionales del Complejo Hospitalario. «¿Qué profesionales? -inquirió-. Cuando se critica hay que hacerlo con nombre y apellidos. Yo las críticas anónimas no las considero». El momento más sorprendente, y que mejor expresó la incomodidad del conselleiro fue cuando, al más puro estilo Federico Trillo arrojando un euro a una periodista, respondió a la pregunta de un redactor sobre si tiene la intención de dimitir: «Yo no pienso dimitir por ésto... ¿Y usted?». Por si fuera poco, Cochón se encontró a la salida con los sindicalistas del Chop, que pancarta en mano le exigían explicaciones. Accedió a reunirse con una representación de la comisión de centro. Al término, los sindicalistas manifestaron que no les convencieron las palabras del conselleiro, por lo que siguen exigiendo su dimisión.