AREOSO | O |

26 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

SÍ, YA LO SÉ, no se habla de otra cosa. Pero sólo será una vez, de verdad. Me refiero, claro está, a la foto de las ministras. El caso es que no entiendo tanto revuelo. Porque, al fin y al cabo, ¿conocen algo que una tanto a los políticos, sean del color que sean, como su afán por salir en la foto? Desde aquella famosa frase de Alfonso Guerra nadie ha dejado de inventarse nuevas disculpas para ser blanco de los objetivos. En invierno lo tienen fácil: presentan un anteproyecto, luego un proyecto, después viene la primera piedra, la visita a las obras y la inauguración. El problema llegaba en verano. Pero tampoco tardaron mucho en dar con la solución: las fiestas gastronómicas ofrecían un escenario ideal para no perder el protagonismo. A tal punto hemos llegado que falta sólo un paso para que identifiquemos saraos del PSOE y jolgorios del PP. Y esto no es bueno para nadie. Para los políticos, porque les viene bien un descanso; para los demás, porque agradecemos que nos den un respirito. Y, sobre todo, porque a riesgo de ponerme muy barriosesamera , quiero recordar que la política es para los políticos, el deporte para los deportistas y las fiestas para los festeiros . (Y, ya puestos, aprovecho: las macetas de geranios, para las calles de Sevilla).