El día «D»

AROUSA

AREOSO | O |

25 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

HACE meses, en un uno de los episodios de violencia doméstica que a menudo salpican las noticias -que no nuestras conciencias-, una vecina de la muerta me dejó de piedra: «Llevaba pegándole toda la vida, lo que pasa es que hoy la oímos gritar más y pensamos en subir». No era de extrañar que la mujer chillase, la estaban cosiendo a navajazos. Resultado: una más en la lista de fallecidas por la causa. En otra ocasión, -perdón, en numerosísimas ocasiones- cuando por fin, y tras la enésima paliza, la víctima se asoma por la comisaría, ¡oh, sorpresa!, la mamá, la hermana o la amiga rubia de bote aparecen por allí y le piden que siga aguntando bofetadas: «para qué vas a denunciar, qué dira la gente. Ten paciencia», dicen. En otros casos, es la televisión quien da coba a energúmenas o energúmenos que se asoman por allí y hablan del maltrato psicológico o físico sen poñer cancelas, provocando que el país se tome a coña el asunto y los machos salgan con lo de que ahora todo es maltrato. Pero ayer no, ayer era el día contra la violencia doméstica. Y asistimos a charlas, condenamos todos los asesinatos habidos y fuimos progres y maravillosos. ¿Y hoy qué? Hoy ya no es el día «de»; hoy, mañana y pasado los maltratadores volverán a mear y nosotros seguiremos diciendo que llueve. No hay manera, en nuestra Spain mandan las políticas de galería y escaparate.