?or lo que respecta a la balanza exterior de la Autoridad Portuaria, los datos consagran a los muelles vilagarcianos como eminentemente importadores. Así, las mercancías procedentes del extranjero que se descargan en la ciudad superan a las que se cargan con destino a otros países en una relación de ocho a uno. En otras palabras, la importación supone el 88,7% del tráfico exterior del puerto, frente al 11,3% restante, que corresponde a los productos que se exportan. Asia, segundo continente Las corrientes comerciales fundamentales son las que se establecen con otros puertos europeos. Más allá de este punto, lo cierto es que las relaciones transcontinentales no constituyen el punto fuerte de Vilagarcía, con la salvedad de excepciones tan saludables como puntuales. Podría decirse que el segundo continente de referencia para los muelles arousanos es Asia. En el 2003, el puerto estableció relaciones con dos países, Arabia Saudita (de la que se recibieron 37.591 toneladas de mercancías y hacia la que se embarcaron 445) e Irán (al que se exportaron 7.585 toneladas). En el primer caso, se trata de una referencia que suma ya varios años, pese a que nunca a sobrepasado las 40.000 toneladas. Irán, por su parte, apareció en los balances muy recientemente. En ejercicios anteriores se incorporaba también Israel, que últimamente parece haber desaparecido del panorama de Vilagarcía. En cualquier caso, el carácter conflictivo de la zona hace prever dificultades en un futuro para mantener e incrementar este leve tráfico. América se llama Brasil La madera tropical explica, por último, los lazos tendidos entre el puerto arousano, América y África. La única referencia americana es Brasil, con casi 40.000 toneladas de mercancía. En África, Camerún, un clásico, pierde cierto fuelle mientras Egipto duplica sus registros de años atrás.