El horror en nueve minutos

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

AROUSA

En directo | Vídeo de homenaje El Sindicato Unificado presentó ayer un documento gráfico en recuerdo de las víctimas del terrorismo en España desde la década de los sesenta. La estación de Atocha cierra el montaje

12 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?us nombres no denominan pabellones o calles; su dolor no está presente en el Bosque de los Ausentes de Madrid; sus personas apenas sí suscitan homenajes; pero el Sindicato Unificado de Policía se niega a que caigan en el olvido. En estos términos, José Freire se refirió al ostracismo en el que considera que han caído la mayoría de las víctimas del terrorismo en España, «especialmente aos máis de catrocentas persoas dos corpos e forzas de seguridad, Forzas Armadas e os seus familiares». Para mantener vivo su recuerdo, el SUP presentó ayer un cortometraje de homenaje. Son nueve minutos donde, sin la necesidad de una voz en off, el sindicato plasma todo el horror que han supuesto las más de cuatro décadas de barbárie terrorista. Con el soporte que supone la música que el compositor Nicola Piovani ha hecho mundialmente conocida gracias a la película La vida es bella y con el fondo de una piel de toro marcada eminentemente por los tonos rojos de la sangre, en cada fotograma del montaje aparece reflejado, año a año, la dramática estadística de asesinatos a manos de una banda armada. Cada fragmento, cada fotograma, entre 1960 y el 2004, va acompañado por citas que refuerzan el mensaje de que el terrorismo «es la peor lacra que España heredó de su negro pasado», la dictadura. Así, se pueden leer contundentes textos de filósofos de la antigüedad como Platón o Séneca; de reconocidos escritores actuales, caso de Antonio Muñoz Molina; o, incluso, de humoristas de la talla intelectual del ya fallecido José Luis Coll. La última imagen, al igual que la que abre el montaje, es contundente y simbólica. Si el vídeo comenzaba con una enseña nacional y de fondo un conocido himno en euskera, el montaje se termina con una silenciosa Estación de Atocha y sobreimpresionado un «Ni olvido, ni perdón». Firmado: «F.????V.???O.»