Lo que el agua nunca podrá mojar

La Voz M.A. | VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | El campamento del Festival do Norte Los nuevos inquilinos del parque Valdés Bermejo son ajenos a las inclemencias meteorológicas. Ni la lluvia, ni el viento acabarán con sus ganas de juerga

14 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Contra viento y marea acampan en el parque Enrique Valdés Bermejo los centenares de jóvenes que desde el pasado viernes asisten al Festival do Norte de Vilagarcía. Pero las condiciones climatológicas que les han tocado este fin de semana son lo de menos. Ni el agua, ni el viento les han quitado a los asistentes las ganas de pasárselo en grande. Desde Muros, Carnota y Carballiño han llegado las inquilinas de unas de estas tiendas que salpican el parque vilagarciano. La hora de la siesta la están dedicando a reparar la tienda, que se ha torcido por el viento. Se han mojado, pero no importa, «merece la pena», explica una de ellas. No sólo por los conciertos, sino también por la acampada, «que está muy bien». Aunque en sus caras se ve el cansancio de la primera noche, no piensan renunciar a nada, «de perdidos al río», concluyen todas. La misma opinión comparten un grupo de jóvenes coruñeses. Tienen sus críticas, «no entiendo como al recinto no dejan pasar ni comida ni bebida». Tampoco comprenden porque no hay un espacio cerrado para disfrutar de la música, «pero esto está de puta madre», concluyen. Mientras unos se afanan en colocar toldos o en recolocar sus tiendas, otros aprovechan la tarde para descansar o ir al súper, por eso de reponer provisiones. Los más juerguistas han tomado las calles de Vilagarcía, con gaita y todo. Y es que lo único que importa es «pasarlo bien».