Una marea de mejillón y berberecho

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

AROUSA

Vilanova celebrará sus jornadas de exaltación gastronómica a partir del jueves En total, se prepararán unos diez mil kilos de los dos productos que centran la fiesta

06 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?l próximo jueves, a eso del mediodía, en el Xardín Umbrío de Vilanova se producirá un fenómeno que se repite cada segunda semana de agosto desde hace doce años: arrancan las jornadas gastronómicas del mejillón y del berberecho. La degustación vilanovesa coincide en el tiempo con la que se celebra en A Illa de Arousa -también el segundo fin de semana del mes más veraniego de todos-, pero la experiencia demuestra que hay gente para todos cuantos jolgorios aparezcan en el calendario. Por eso, en Vilanova han echado cuentas y aseguran que este año van a tener que preparar más producto que el pasado año. Entonces se habían cocinado 6.000 kilos de mejillón (mil al vapor, el resto elaborados en deliciosos platos) y 3.000 de berberecho (en empanada, al vapor o con fideos), pero todo apunta a que esta vez habrá que reforzar la producción de platos cocinados con más esmero. «No que son os preparados, o ano pasado houbo momentos nos que nos quedamos cortos, e eso intentaremos correxilo desta vez», decía ayer Eduardo Martínez, patrón mayor de la cofradía. El pósito es uno de los reponsables de la organización de la fiesta, pero no el único. En la lista hay que incluir a casi todas las asociaciones de mejilloneros del municipio, y añadir como colaboradores al Concello -que se ha reservado para una nueva rueda de prensa su aportación a la fiesta: el pregonero y la programación cultural-, Opmega, Arousa Norte, y depuradoras, talleres, entidades financieras y bodegas -Lágrima de Lobeira y Veiga Serantes, que demás de colaborar se encargarán de vender el vino con el que regar los platos de comida-. Producto autóctono El objetivo que persiguen estos colectivos con la fiesta del mejillón y del berberecho es potenciar la imagen del producto autóctono. «Todo o que se vai servir é de aquí», señalaba, con una sonrisa Eduardo Martínez. ¿A qué venía la sonrisa? A la polémica surgida en el municipio de A Illa de Arousa sobre la procedencia del marisco que se está sirviendo estos días en las jornadas gastronómicas del Céltiga.