En Pontecesures nunca tantos edificios se han construido ni hubo tantos en previsión de construir como ahora. El alcalde Luis Álvarez Angueira habla de un pequeño bum urbanístico sin precedentes en la historia reciente del municipio que sitúa en el contexto en la aprobación del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) en el año 2003. En los tres últimos años se han triplicado los ingresos municipales en concepto de licencias de obras y construcciones, un índice que ilustra claramente el aumento de demanda de vivienda en la localidad. Actualmente hay en marcha dos polígonos de suelo urbano no consolidado lo que va a suponer la edificación de 109 nuevas viviendas. Los dos polígonos Uno está situado detrás de la iglesia y otro en las inmediaciones del puente romano, cerca de la N-550. Ambos no se hubieran podido desarrollar con las antiguas normas subsidiarias dadas sus reducidas dimensiones. Un centenar de pisos es una cantidad significativa teniendo en cuenta el número de viviendas de Pontecesures -3.100 censadas y se calcula que hay otras 300 sin censar- pero que todavía puede ser mayor ya que hay todavía 17 áreas sin desarrollar en suelo urbano no consolidado. La urbanización de estos polígonos supondría la construcción de 723 pisos, según los cálculos de la oficina técnica municipal. En todo caso, el crecimiento urbanístico de Pontecesures está muy limitado por su superficie. Con 6,7 kilómetros cuadrados de extensión se convierte en el concello más pequeño de la provincia de Pontevedra, después de Mondariz Balneario. Además de la reciente aprobación del PXOM, el alcalde considera que este crecimiento urbanístico está justificado, también, en la situación geográfica del municipio. Pontecesures está a caballo entre tres ciudades, Santiago, Pontevedra y Vilagarcía, y cuenta con buenas comunicaciones por carretera, accesos cercanos a la autopista AP 9 y estación de ferrocarril. Precios competitivos Unas circunstancias que sitúan a esta localidad en las preferencias de quienes quieren comprar una casa y renuncian a hacerlo en la ciudad en la que trabajan, porque los precios allí son mucho más elevados. El salto al rango de ciudad dormitorio todavía está lejos, pero ya hay síntomas. El regidor asegura que se empieza a notar el encarecimiento de la vivienda y no deja de ser significativo que en una población de tres mil habitantes haya tres grandes supermercados, que pronto se convertirán en cuatro. El censo está desfasado El caso es que muchos de estos nuevos vecinos no se censan, con el consiguiente perjuicio económico que le supone al Concello en concepto de ingresos por tasas e impuestos. De ahí que Angueira esté pensando en adoptar algún tipo de medida, tal vez una campaña informativa, para obtener un censo que se ajuste a la realidad poblacional de Pontecesures.