A Illa no se rindió a la lluvia

La Voz

AROUSA

El palomar El sábado pasado el temporal aguó el carnaval isleño; pero el municipio no podía quedar sin su desfile de carrozas, así que, una semana después, regresaron los disfraces

11 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

A poco que lo intenten, los isleños van a emular a los ourensanos y van a prolongar el carnaval durante al menos un mes. Este año casi, casi lo consiguen, porque todavía ayer dieron por cerrado el entroido en A Illa. El sábado pasado estaba previsto el desfile de carrozas, pero la intensa lluvia impidió su salida. Y menos mal, porque a la misma hora que los disfraces tendrían que haber estado en la calle, un intenso temporal de viento azotó el municipio e hizo incluso peligrar los pantalanes de O Xufre. Pero los carcamáns, que son grandes amantes del carnaval, no podían pasarse sin su desfile. Así que ayer, una semana después de lo previsto, salieron a la calle con sus disfraces. Suerte que ayer, aunque las nubes amenazaron todo el día, no llegó a llover. Porque si no, ya saben, podíamos llegar a vivir un carnaval de A Illa en plena procesión del Carmen. Lo cierto es que, como siempre, el entroido isleño no defraudó. Si algo no falta en la localidad es el ingenio, y en ocasiones como la de ayer, lo derrochan a raudales. Así que no faltó de nada en el desfile que recorrió las calles del municipio. Como en todos los desfiles que se precien, y el de A Illa no es menos que ninguno, las carrozas recrearon mil mundos diferentes. Una nube de recién nacidos pollitos tomó las calles, suponemos, por supuesto, que libres de gripe aviar. Al menos su aspecto saludable no hacía sospechar de dolencia alguna. También visitaron el municipio unos pequeños corsarios que vararían en alguno de los muelles para después exhibir su galeón por la localidad. Y si hubo muchos que eligieron el barco como vehículo para recorrer las calles, otros prefirieron las bicis y convirtieron A Illa en un auténtico circuito de minibike . Sus medios de transporte no sé si serían lo suficientemente rápidos como para escapar de los caníbales, que también tomaron la isla en busca de alguna presa que llevar a la olla. Y alguna consiguieron, por cierto. Las más bellas de la comarca no quisieron tampoco perder la ocasión de disfrutar del carnaval isleño. Miss Arousa también desfiló con las comparsas. Eso sí, con más estilo que ninguna, por supuesto. Y como el carnaval nunca es ajeno a la crítica social, también hubo alusiones a la ley antitabaco y a la televisión. El ¡Qué pasa Neng! fue una de las sensaciones de la fiesta.