El palomar
13 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Los alumnos del colegio de A Escardia en Vilagarcía descubrieron ayer los entresijo de un periódico. En su recorrido por la redacción central de La Voz de Galicia pudieron ver como es el proceso de elaboración de las informaciones, desde que surgen hasta que salen impresas y se convierten en una realidad de papel. Por un día, los 50 niños de A Escardia pasaron al otro lado de la noticia. Desde primera hora, Álvaro Armada, de la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre explicó a los escolares como trabajan los periodistas. Para ello, comenzaron con una ruta por la redacción mientras el resto de compañeros trabajaban en la edición de hoy. Pero el producto final, necesita más trabajo y el equipo de la rotativa enseñó a los niños vilagarcianos como funcionan las máquinas que cada noche imprimen La Voz de Galicia. Los alumnos del colegio A Escardia aprovecharon su visita a las instalaciones de La Voz de Galicia en el polígono de Sabón en Arteixo para conocer el Museo Santiago Rey Fernández-Latorre, donde se conservan algunas de las joyas más importantes del periodismo gallego. En su interior, Álvaro Armada, continuó con la explicación del proceso de elaboración del rotativo, al mismo tiempo que les recordaba la importancia del archivo periodístico que estaban observando. El recorrido permitió a los niños familiarizarse con el mundo de la información. Futuros campeones El Club de Remo Amegrove presentó su primer campus de verano. Con esta incitativa, la asociación deportiva quiere promover no sólo que los pequeños hagan ejercicio, sino que intentan que los niños y adolescentes de la comarca no pasen tantas horas en la calle. A partir del próximo 15 de julio, medio centenar de críos, participaran en este campus educativo. Durante su presentación, el presidente del club, Diego Portela, presentó a los dos monitores que tendrán en los meses estivales, y a la madrina del proyecto. Cada día a partir de mediados de julio, los niños tendrán las tardes más entretenidas del año. Desde las 16.00 horas hasta las 17.30, los más pequeños tendrán a una monitora con la que harán ejercicios de las distintas materias escolares, pero con una nueva filosofía: aprender mientras se divierten y muy lejos de la monotonía. A partir de ese momento y hasta las 20.00 horas, los planes de Amegrove pasan por que los niños salgan al mar a practicar deporte. Si el tiempo no lo permite, los ejercicios se realizarán en la tierra. A buen seguro, que los más pequeños disfrutarás de las actividades, además de aprender durante los tres meses de vacaciones.