23 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Nunca Máis da un golpe de efecto con una querella en el juzgado de Corcubión contra la sociedad americana que dio validez a la bañera del Prestige para navegar. Y lo hace animada por la sentencia francesa que obliga a Total y otros a indemnizar los daños del Erika en Bretaña. Mientras el Estado quema sus naves con un recurso en Estados Unidos para que la Justicia yanqui haga pagar a la clasificadora ABS su responsabilidad, la iniciativa de Nunca Máis viene a dar más labor a un juzgado que cambia de jueces con cada estación y que se ve obligado a pasar los días esperando comisiones rogatorias. El caso del Prestige lleva malas pintas. Ojalá Mangouras dure muchos años, porque si no no habrá caso. A ver si no acaba como el Cason : archivado.