Los secretos del buen queso

M. Alfonso redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

28 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Original. Así es el nuevo curso que ayer pusieron en marcha los responsables del museo del vino de Cambados. Ya nos tenían acostumbrados a las catas de vino, que con gran éxito organizan todos los veranos. Pero ayer quisieron ir un poquito más allá y cuarenta personas tuvieron la oportunidad de participar en un ciclo sobre la cata de quesos. Una iniciativa de lo más interesante que, esperemos, se repita pronto porque no todos los que así lo queríamos tuvimos la oportunidad de asistir. Así que desde aquí emplazamos a Rocío Acha , responsable de la red de museos, a seguir organizando actividades de este tipo. Que ya dice el refrán que el saber no ocupa lugar.

A esta pregunta respondieron ayer Marisé Mosteiro , secretaria del consello regulador del queso de tetilla, y Óscar Pérez Ramil , de la denominación de origen Arzúa Ulloa. Ellos fueron los encargados de explicar a los presentes cuestiones como que, por ejemplo, el año pasado se produjeron más de cinco millones de piezas de queso en las cuatro denominaciones gallegas que existen. A la cita faltó un responsable del consello regulador San Simón da Costa, que a última hora no pudo asistir. Pero, aún así, la charla resultó de lo más interesantes porque aunque todos conocemos los quesos gallegos, no sabemos demasiado sobre ellos.

Pero sin duda lo que más gustó a los asistentes a este curso fue las lecciones en las que aprendieron a catar un queso. Según nos contaron los responsables de la charla, el proceso de cata de un queso no difiere demasiado del proceso para probar un vino. Ambos comienzan por la fase visual. Pero mientras en los caldos se estudian cuestiones como la lágrima o el color, en los quesos se debe prestar atención a la forma, la corteza y el color, entre otras muchas cuestiones. Este es el primer paso para saber si la pieza que vamos a degustar está en perfecto estado.

Es el sentido del gusto el que más importancia tiene en la cata de los quesos. Ahí es cuando se distinguen a la perfección todos los aromas y sabores que hacen que este producto resulte tan exquisito. Según Marisé, en un buen queso deberían predominar los aromas lácticos, pues este es su principal ingrediente. De hecho, añade esta experta, una buena materia prima contribuye mucho a la calidad del producto final. Además, los buenos quesos gallegos son cremosos, ligeramente ácidos, ligeramente salados y muy suaves y fáciles de comer. ¿A que se les hace la boca agua? Pues nada, que aproveche.