La de Fontaíña no fue la única fuente que sufrió los efectos de las obras de construcción de la carretera de circunvalación de Vilagarcía. Si hace unas semanas fueron los vecinos de Carril los que denunciaron la sequía de dicho manantial, afectado por el puente que se va a construir en el área recreativa en la que estaba la fuente, ahora son los de Bamio los que denuncian la desaparición de otra fuente de la que se bebía desde hace muchas décadas, y que se encuentra al lado del campo de la fiesta y de la antigua escuela unitaria.
El malestar es general en Carril, donde los vecinos se lamentan por la progresiva pérdida de manantiales naturales a causa de la construcción masiva y las nuevas infraestructuras.
Ya no se trata solo de las fuentes que se han secado ahora por la construcción de la circunvalación. Los que vivieron toda la vida al lado de la playa Compostela aseguran que, tras la apertura del paseo marítimo y la construcción de nuevos edificios han desaparecido al menos tres manantiales que llevaban sus aguas al mar y que se perdieron por no haber sido canalizados convenientemente.