Louzán y Cacabelos ponen fin a la batalla dialéctica

La Voz

AROUSA

El alcalde de O Grove ya dijo anteayer que no iba a hacer más declaraciones sobre la controversia con la Diputación de Pontevedra y el presidente del organismo provincial declinó ayer hacer valoraciones al respecto durante su visita al Umia. Rafael Louzán se remitió a lo dicho el viernes por el vicepresidente, José Juan Durán, lo que cabe interpretar como un intento de acabar, si no con el problema, sí al menos con la vertiente mediática del mismo. José Antonio Cacabelos se confiesa «cansado» de esta polémica y ya avisa que hasta que Rafael Louzán responda públicamente a las demandas planteadas desde el Concello «no volveré a hacer declaraciones sobre este tema». La petición realizada desde O Grove se plasma en el acuerdo plenario adoptado el jueves -con los únicos votos del cuatripartito- por el cual se insta al presidente de la Diputación a recibir al gobierno local con el fin de desbloquear obras y actuaciones que dependen de esta Administración: carretera de San Vicente, avenida do Conde, Travesía de Meloxo, campo de fútbol de Lampáns, entre otras.

Queda ahora en manos de Louzán la decisión de recibir a Cacabelos o no. José Juan Durán, que ejerció de portavoz en esta controversia, dio ya una pista: «o que non se pode é azuzar e logo pedir cousas».