El BNG se mete en precampaña sin haber solucionado la situación de Rosa Abuín, a la que respalda el consello local de Vilagarcía
21 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La fecha de las elecciones autonómicas, fijadas por el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño , para el próximo 1 de marzo, ha servido de acicate para que las principales formaciones políticas de O Salnés se apresten a desempolvar candidatos y candidaturas. El BNG no es una excepción. Los nacionalistas arousanos celebrarán el martes una asamblea comarcal en la que debatirán qué personas serán incorporadas al equipo electoral por Pontevedra.
Aunque no conviene mezclar churras con merinas, en la política las sensaciones importan lo suyo. Y la sensación que emana del Bloque es que llega a este proceso sin cerrar un capitulo importante pendiente: la crisis que se desencadenará en uno de sus dos grupos municipales que gobiernan en O Salnés, el de Vilagarcía, si finalmente Rosa Abuín se ve obligada a dimitir para retomar su labor en la CIG. La cuestión fue abordada por el consello local vilagarciano el jueves. Y sus miembros manifestaron su respaldo sin fisuras a su trabajo y a la continuidad de la concejala al frente del área de Promoción Económica. Pero las cosas no son tan sencillas, porque si la central sindical no encuentra un refuerzo para su estructura en Arousa, Abuín no tendrá más remedio que renunciar a la gestión municipal.
El responsable comarcal del BNG, Duarte Correa , ha expresado ya que, personalmente, consideraría un error el abandono de Rosa Abuín. Pero, al mismo tiempo, asegura no tener competencias para intervenir en un sentido u otro. Y así pasan los días, sin que nadie parezca capaz de, o interesado por, atajar un problema que se encamina hacia la peor de las soluciones para los nacionalistas.
La imagen que trasciende está lejos de ser buena, por cuanto se hace difícil comprender que una formación que gobierna desde la Xunta y un sindicato capaz de convertirse en el segundo de Galicia por número de delegados carezcan de instrumentos para evitar que la tercera coalición municipal de Pontevedra se deslice por el tobogán de esta forma. Porque cualquiera puede percatarse que, en un equipo compuesto por tres personas, una dimisión constituye poco menos que una catástrofe, máxime cuando quien abandona es una pieza clave del engranaje y no se vislumbra en la candidatura un recambio solvente.
Margen estrecho en cabeza
Sea como fuere, el BNG se sumerge ya en la piscina preelectoral para aclarar, en primer lugar, quién representará a O Salnés en la lista por Pontevedra. Haciendo un poco de historia, cabe recordar que el último diputado autonómico de la comarca fue el histórico dirigente del Bloque Francisco Trigo . El cambadés se mantuvo en el Parlamento de Galicia durante tres legislaturas, entre 1993 y el 2005. En las tres contiendas electorales figuró como número dos, por detrás de Bautista Álvarez. En 1993 le acompañó en la candidatura el vilagarciano Carlos Méndez, como número 7. En 1997 fue el vilanovés Miguel Suárez quien lo hizo, en el puesto 17. En el 2001 el hoy teniente de alcalde de Vilagarcía, Xosé Castro Ratón , ocupó la plaza 13. Pero en el 2005 a Trigo se lo llevó por delante una corriente de renovación que situó al portavoz de Sanxenxo, Roberto Fernández Lores , como candidato por la comarca. Lo malo es que su lugar, el 8, estaba muy lejos de aquéllos que garantizan escaño en Santiago: los nacionalistas cosecharon cuatro actas por la provincia.
El mejor resultado obtenido por el BNG se remonta a 1997, cuando sumó 6 escaños por Pontevedra. Desde entonces, ha perdido un diputado en cada uno de los dos comicios autonómicos celebrados. El corte, pues, debe situarse en estos márgenes. Y la pregunta es si O Salnés volverá a estar o no en él. Por lo pronto, parece claro que la cabeza de cartel será para la conselleira de Vivenda, Teresa Táboas , a la que podrían seguir Roberto Mera , de Ponteareas, y la pontevedresa Carme Dasilva . Veremos qué margen queda, puesto que Vigo todavía debe mover pieza.