Los opositores al trazado del vial de O Xufre acudieron ayer a la caseta de obras para pedir que no se toquen sus propiedades
11 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Cada martes, funcionarios de Política Territorial ocupan la caseta de obras instalada en Riazón para intentar aclarar las dudas de los afectados por el proyecto de la carretera de acceso a O Xufre. Hasta ayer habían sido muy pocos los vecinos que habían acudido a plantear consultas o quejas. Pero ese goteo se convirtió en un chaparrón. Un buen puñado de opositores a la ejecución de esa obra, o al menos a su ejecución por el trazado actual, se acercaron a la oficina móvil para trasladar a estos mediadores de la Xunta una petición clara: que mientras el juzgado no se posicione sobre un segundo contencioso, presentado el pasado 28 de diciembre, no se toquen sus propiedades.
Los vecinos invirtieron cerca de una hora en exponer sus reivindicaciones. No lograron grandes compromisos. Básicamente, por que «a xente que hai aquí son mandados, non son políticos», tal y como comentaba uno de los afectados de vuelta en la calle. Aún así, muchos de los que ayer acudieron a plantear sus quejas dormirán estos días más tranquilos. «O que nos dixeron foi que iban consultar con quen corresponda e que mentres non van tocar as propiedades dos veciños que teñen presentado o contencioso», según explicaban esos mismos vecinos.
Obdulia pertenece a ese grupo que podrá conciliar el sueño con más facilidad. Lleva semanas sin pegar ojo, pendiente de las máquinas que ya están en las inmediaciones de su casa y que en alguna ocasión han amagado con tirar el gallinero «e deixarme encerrada como se fora nunha rotonda». Otra de sus vecinas también ha ganado algo de tiempo. El vial cruzará por su huerta y se llevará, también, un corral. «E aínda por riba dinme que non me poden dar licencia para facelo noutro lado, por culpa da gripe aviar», contaba ayer a sus compañeros.