La posibilidad de que el regidor de Vilanova dirija el Hospital do Salnés abre el debate sobre su virtual sucesión en la alcaldía
17 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La rebelión de una parte del Partido Popular arousano ante esta perspectiva hace muy complicado, a priori, que una operación así concluya satisfactoriamente. No obstante, la hipótesis de un Gonzalo Durán director-gerente del Hospital do Salnés abre interesantes interrogantes sobre el equilibrio político de la comarca. Concretamente, acerca de las posibilidades con las que los conservadores contarían a la hora de abordar la virtual sucesión de un hombre que lleva 14 años al frente del Concello de Vilanova y cuenta sus participaciones electorales por mayorías absolutas desde que A Illa puso en marcha su segregación.
El PP de Cambados ha hecho de esta clase de relevos marca de la casa. De Antonio Pillado a Santiago Tirado, de Tirado a José Manuel Cores Tourís. Y ahora, con su nombramiento como delegado de la Xunta en Pontevedra (sin Vigo), también de Tourís a Luis Aragunde . No todo han sido alegrías en este camino. Anabel Carro , la concejala de Cultura, que figuró como número 2 en la última candidatura de Cores a la alcaldía cambadesa, puso en serios aprietos el proceso al resistirse hasta el último momento a dejar el Concello. Pero los conservadores cambadeses han demostrado una razonable solvencia cuando de pasar el testigo se trata.
Esta última operación exigía a un Aragunde con las manos libres. Lo que a su vez hacía conveniente que Carro, cuya gestión ha generado notables tensiones internas en términos políticos (hay quien incluso veía en ella el futuro de la alcaldía), acompañase al ex regidor en su aventura autonómica. Finalmente la jugada funcionó y la propia Carro declaró públicamente que había elegido con total libertad. Era lo que requería el momento.
Vilanova «is different»
Sucede que Vilanova no es Cambados. A diferencia de la villa del albariño, en la que la figura de Aragunde se visualizó claramente como alternativa a Tourís hace ya varios años, en la cuna de Valle las cosas no están muy claras. Cierto es que desde la independencia de los isleños el domino del PP sobre las urnas es apabullante. El tándem Gonzalo-José Juan, el primero desde la alcaldía, el segundo al frente del partido, han convertido a la gaviota vilanovesa en un enemigo imbatible. Pero el precio de esta prolongada cadena de victorias es alto. La gestión ha acabado por enfrentar a los dos hermanos Durán. Y solo la marcha de José Juan al equipo de la Diputación de Pontevedra en el 2003 evitó que el conflicto estallase en toda su magnitud.
Con esta mano sobre la mesa, no es fácil reunir un trío de ases. A lo sumo, una pareja. La primera opción que surge al pensar la sucesión de Gonzalo Durán es su más estrecho colaborador en el Concello, Javier Tourís . A lo largo de los últimos años se ha ido tejiendo una notable complicidad entre el alcalde, su concejal e incluso munícipes vecinos. Es el caso, nuevamente, de Anabel Carro, quien antes de sumarse al equipo de Cores Tourís trabajó en el Ayuntamiento de Vilanova. Claro que este es un grupo que, de alguna forma, se sitúa al margen de la ortodoxia de la gaviota en O Salnés, concentrada en torno al eje Ribadumia-Cambados. La resistencia de Carro y su trayectoria por libre constituyen el mejor ejemplo.
La hipótesis José Juan
Dejando al joven Tourís a un lado, la única baza de la que parecen disponer los conservadores vilanoveses es José Juan Durán. Su figura política se eleva muy por encima de la del joven concejal. Fue él quien ideó y puso en marcha la maquinaria del Partido Popular en Vilanova. Y, pese a que sus relaciones con el regidor no pasan por su mejor momento, sigue siendo una referencia en la política municipal como responsable de Cultura, cargo que compatibiliza con una de las vicepresidencias de la Diputación y la Secretaría de Organización de la gaviota en la provincia de Pontevedra.
Aunque descartado para la presidencia del Puerto, José Juan Durán sí respira el mismo aire político que la cúpula provincial y comarcal de su partido. Pero frente a él surge un problema: hoy por hoy, está solo en el Concello. El resto del grupo municipal hace piña con Gonzalo, con lo que levantar un nuevo liderazgo no resultaría imposible, pero sí generaría una dinámica extraña y muy compleja a dos años vista de las elecciones.
Tras analizar el panorama reinante en Vilanova, la conclusión, en definitiva, cobra forma parecida a la de una proclama electoral: hoy por hoy, el mejor sucesor de Gonzalo Durán en la alcaldía es... Gonzalo Durán.