Los chavales están con Gustavo

AROUSA

01 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Ignoro completamente qué pueden sentir esas figuras a medio camino entre el estoicismo y la fábrica de sudor que son los ciclistas en el momento en que cruzan por fin la meta y además lo hacen en primer lugar. Confieso que me he empleado mucho más a fondo roncando en verano frente al Tour televisado, sustituto natural de los documentales del National Geographic como introductor a la siesta, que dando pedales. No sé si el orgullo deportivo compensa tanto esfuerzo. Pero lo que seguro que sí lo hace, y con creces, es un recibimiento como el que ayer dispensaron los chavales del colegio de A Escardia a Gustavo César Veloso.

Gustavo se mostró generoso con los pequeños, entusiasmados desde hacía días con la perspectiva de conocer en persona al ganador de la novena etapa de la Vuelta a España. Empleó en satisfacer su curiosidad toda la mañana. Quien se lo pidió tuvo su autógrafo, en ocasiones rubricado sobre pequeños recortes de papel. Contestó con amplitud a las preguntas que le fueron planteando a pares los chavales y derrochó simpatía equivalente a la calidez que le demostraron sus muy inquietos anfitriones.

Gracias a la curiosidad de los pequeños entrevistadores podemos conocer algunos detalles de la trayectoria del ciclista vilagarciano. Entre otras cuestiones, que comenzó su vida deportiva jugando al fútbol en el Bamio. Que le dio un tiempo al atletismo antes de montarse en serio en una bici. O que el recorrido máximo que ha realizado en una sola jornada suma 240 larguísimos kilómetros. Lo dicho, mereció la pena.