El armamento de Tomás Fole

AROUSA

Los pasos estatutarios para la elección de candidatos favorecen al presidente del PP de Vilagarcía, que este año celebra congreso

17 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuando a fin de mes el Partido Popular de Ourense dirima la pugna entre José Luis Baltar júnior y su contrincante, Juan Manuel Jiménez Morán , los conservadores gallegos habrán cerrado el ciclo de la renovación de sus cuatro estructuras provinciales. Llegará entonces el momento de pasar al siguiente eslabón de la cadena estatutaria: la celebración de los congresos de cada agrupación municipal. En otras palabras, este año toca elegir nuevas comisiones ejecutivas locales en el calendario del PPdeG. Entre ellas, como es lógico, la de Vilagarcía.

Este hecho, en apariencia intrascendente más allá de la dinámica interna de la militancia conservadora, guarda, en el caso de la capital arousana, una importancia crucial, puesto que constituye la principal baza de Tomás Fole no solo para continuar al frente del partido, sino también para repetir como candidato a la alcaldía en las elecciones municipales del 2011.

Aunque nadie lo explicite con claridad, los encontronazos de la dirección provincial del PP en Pontevedra con el portavoz vilagarciano son un hecho constatable a poco que se rasque en la vida cotidiana de la formación popular. Cualquiera diría que, en semejantes circunstancias, Fole lo tiene crudo para proseguir su carrera política, al menos en las coordenadas de la corporación municipal de Vilagarcía. No obstante, la secuencia que su partido debe cubrir para concluir en la elección de sus candidatos le favorece en buena medida.

Veamos. Lo primero que se debe tener en cuenta, a la hora de abordar tan espinosa cuestión, es que el candidato y su candidatura son propuestos por el comité electoral de cada localidad. Un comité que, por cierto, designa el presidente de la agrupación. Teniendo en cuenta que el período electoral queda aún lejos, y que el PP local debe renovar su cúpula antes de emprender ese camino, lo lógico, si alguien quisiese mudar de candidato, sería cambiar previamente de presidente. Por eso, y porque la tradición de la gaviota marca que ambos cometidos coincidan en la misma persona.

La agrupación es «folística»

Desde que en marzo recuperó la Xunta, las referencias del PP en Vilagarcía se han triplicado. Ahora los objetivos de las cámaras fotográficas no solo apuntan a Tomás Fole, sino también al presidente de la Autoridad Portuaria, Javier Puertas , y al vicepresidente cultural de la Diputación de Pontevedra, José Juan Durán , cuya presencia en la ciudad se ha multiplicado.

Pero el incremento de referentes no significa, necesariamente, que los apoyos al presidente local se hayan dividido. A lo largo del anterior mandato no hubiese sido difícil articular una candidatura alternativa con garantías de vencer en un congreso local. Sobre todo, tras la dimisión de tres de los cinco ediles que conformaban el grupo municipal. Hoy por hoy, sin embargo, el PP en Vilagarcía parece respirar con Fole, al menos por lo que respecta a la ejecutiva.

Si Fole gana el congreso será de nuevo presidente. Siendo presidente designará un comité electoral que lo propondrá como candidato. Y esta propuesta irá directamente a Santiago, sin pasar por el tamiz de la dirección provincial. Existen, por supuesto, instrumentos para influir en cualquier punto de esta secuencia; en todos los partidos funcionan. Pero tumbar la candidatura de la tercera ciudad de la provincia exigiría argumentos de enorme peso. A no ser que Fole renunciase a todo antes. Cosa que no parece fácil, ¿verdad?