El gobierno local, por su parte, desmiente que esté dilatando los trámites pero tampoco niega su oposición a la pousada al entender que un «hotel de luxo» no responde a los intereses de O Grove. Dicen que esta inversión en A Lanzada solo beneficia a los «amigos» de Louzán y reta a la Diputación a que devuelva los terrenos a sus «lexítimos propietarios», los vecinos de O Grove que cedieron en su día estos terrenos «para fines moi concretos». Y proponen que, en vez de una pousada se construya, por ejemplo el demandado auditorio.
A este respecto, José Juan Durán no ha podido hablar más claro. «Nas propiedades da Deputación quen decide é a Deputación. El -en alusión a Cacabelos- ten que limitarse a cumprir a lei, outorgar a licenza e non poñer atrancos».
Así las cosas, todo indica que a cuenta de la pousada se está librando una batalla política de mucho mayor calado. O Grove se ha convertido en uno de los principales exponentes de la confrontación PSOE-PP en Pontevedra. No es casualidad que el secretario xeral de los socialistas, Pachi Vázquez, se desplazara el jueves a la localidad para arropar a Cacabelos ante su delicada situación judicial y decir, entre otras cosas, que «sabemos contra quen xogamos nesta provincia», en alusión a Louzán.