Si no hacen bien las cosas de cara al congreso del 12 de junio, los conservadores pueden perder su mejor baza en Vilagarcía
25 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Desde Aristóteles a Leibniz , pasando por Manuel Fraga Iribarne , son muchos quienes en un momento dado se han referido a la política como el arte de lo posible. Con el panorama que ofrece la Vilagarcía de nuestros días, tal vez no estaría de más enriquecer la definición con una referencia a lo imposible, o al menos a lo improbable. Esta semana comenzó a despejarse una de las incógnitas que marcarán, sin duda, el año que resta hasta la celebración de los comicios municipales: la identidad del candidato del Partido Popular, que por primera vez en veinte años acude a las urnas con la perspectiva de recuperar la alcaldía.
Curiosamente, o no tanto, la decisión de la ejecutiva provincial del PP de celebrar su congreso en la capital arousana el 12 de junio coincidió en el tiempo con la difusión de ciertas informaciones que sitúan, una vez más, al presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Oubiña , en las quinielas conservadoras. Independientemente de que se hayan entablado o no conversaciones en serio al respecto, el propio empresario desmiente cualquier posibilidad en este sentido. Conviene, por lo tanto, no distraerse en este tipo de especulaciones y centrarse, en cambio, en el verdadero meollo de la cuestión, que no es otro que dilucidar si Tomás Fole encabezará o no el asalto popular a la alcaldía vilagarciana.
Habida cuenta de las muchas diferencias que hoy en día distancian al presidente local y portavoz municipal de la gaviota con respecto a la cúpula provincial de su formación, Fole ha hecho lo que tenía que hacer para, al menos, marcar el terreno de juego: tomar la delantera y confirmar que se presentará a la reelección. Todo el mundo piensa que el máximo responsable de la Autoridad Portuaria, Javier Puertas , será su contrincante. Lógico, por cuanto Puertas llegó al cargo de la mano del presidente de la Diputación y del PP en Pontevedra, Rafael Louzán. Él, sin embargo, sostiene que su única preocupación es la gestión del Puerto. Nada que decir, por el momento, acerca del cartel electoral de un partido en el que figura como un militante de base más.
Se dice y se comenta, por último, que el vilanovés José Juan Durán podría incorporarse a la candidatura vilagarciana. Fuentes conservadoras descartan, sin embargo, con absoluta firmeza, tal movimiento. El factor esencial reside, de cualquier forma, en otro lugar: la capacidad de Tomás Fole para retener a su actual equipo y concurrir con él al congreso de junio. Si no es así, el PP corre el riesgo de tener que reinventarse una vez más. Y ya van unas cuantas.