Normalmente es un motivo de alegría cuando un acontecimiento como el Festival do Norte en nuestra Vilagarcía sale bien y el personal se comporta.
La otra cara de la moneda es que siempre hay alguien que convierte un evento alegre y festivo en una cruz insoportable para los demás y que de nuevo un fin de semana, uno más de tantos, se convierta en un infierno cuando después de haber estado trabajando toda la semana lo mínimo que uno se merece es descansar. Miedo me da el verano que irá llegando.
Hostelería respetuosa
Vivo en Méndez Núñez de toda la vida. Siempre hubo hostelería respetuosa desde años atrás y la sigue habiendo. Hostelería de quitarse el sombrero. Pero hay quienes no entienden de educación, porque no es de leyes, señores, de lo que hay que entender, es de educación, de formación, es saber que si tienes un disco-bar no puedes hacer lo que te dé la gana todos los fines de semana. No puedes presumir de que eres un empresario de hostelería. ¿De qué tipo de hostelería? ¡Ah!, de la de la noche. No puedes bajo ningún concepto ir de enrollado cuando revientas las leyes de contaminación acústica, cuando agredes al vecindario de tal manera que ya irrumpes en su salud de manera directa, cuando excedes repetidamente los horarios autorizados.
Desprecio al vecindario
Me pregunto qué denota este comportamiento. Un desprecio total al vecindario y a su vez una total y absoluta falta de respeto a la autoridad municipal. Qué triste que para ser escuchado haya que denunciar, que hacer movilizaciones vecinales.
Vaya lío, con la crisis que hay todavía por encima será culpa de los vecinos que el cerrar las puertas o poner la música a niveles que no entorpezcan la vida de los demás no haga más que afectaros en vuestros negocios. Qué pena que no compartáis todos los hosteleros el mismo convenio de educación y respeto por los demás.
Para acabar, felicitaros porque vivís en Vilagarcía, donde todo vale, pero que no sigan haciendo eslóganes de que nuestra Vilagarcía es «una ciudad para vivir» mientras a La Bolsa y a La Morada se les consienta todo lo que nos están haciendo pasar.
M. V. G. R. Vecina de la calle Méndez Núñez