Los alumnos de la escuela infantil Vagalume han aprendido mucho en los últimos meses sobre el cultivo de la uva, y hasta han pisado el fruto para hacer mosto
13 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.En una comarca como la de O Salnés hay que tener cuando menos algunas nociones del cultivo de la vid y del proceso de elaboración de las bebidas que se extraen de este fruto. En la escuela infantil Vagalume, de Vilagarcía, han pensado en ello y han dedicado a este tema buena parte del programa ambiental Voz Natura, que promueve la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre y en el que este centro participa desde hace años.
Como el curso comienza en época de vendimia, en el centro aprovecharon para convertir a los pequeños estudiantes en unos expertos pisadores de uva. Con frutos de diferentes variedades y en un capacho que llevó un padre, los niños dedicaron una jornada a convertir los racimos en mosto utilizando sus propios pies. Después probaron el sabor del mosto natural de unas botellas que había llevado otra madre. La actividad sirvió también para que durante los días siguientes trabajasen en clase comparando las distintas tipologías de uva y las diferencias entre sus hojas.
Dentro de algunos años ya no tendrán que traer las uvas de fuera a la hora de organizar esta actividad, porque hace algunas semanas plantaron algunas cepas de vid que ahora cuidan en el patio. Y para completar su conocimiento del trabajo de los viticultores, la semana que viene tienen previsto visitar la bodega Maior de Mendoza.
Además de esta nueva vertiente del programa ambiental del Vagalume, los chiquillos continúan cuidando el invernadero, en el que han colocado incluso unos bonitos espantapájaros. Después de limpiar el terreno, los alumnos de tres años plantaron bulbos de flores, y los mayores, ya más experimentados con el huerto, se ocuparon de las hortalizas. En las parcelas crecen cebollas, guisantes, lechugas, calabazas o fresas, algunas ya listas para comer.
Son los propios alumnos los que se ocupan de regar las plantas y de limpiar las hierbas, que después echan en un compostero para hacer abono. En las próximas semanas también tienen previsto pintar de colores la valla de madera que bordea el invernadero.