El Foro do Albariño recomienda el trabajo conjunto del sector para poder competir más y mejor

Roi Palmás
Roi Palmás VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

Cambados bajó ayer el telón de la tercera edición del Foro do Albariño Rías Baixas registrando un elevado número de asistentes a Exposalnés durante las dos jornadas de reflexión intensiva y análisis del sector vinícola. Sobre la mesa se puso el tema de cómo afrontar la actual crisis económica y los distintos ponentes aportaron sus soluciones para salir incluso reforzados de este período de vacas flacas.

La idea que ha quedado flotando en el ambiente es que el sector ha de reorganizarse para salir indemne de este envite. Para ello se presenta como algo necesario obtener una visión global y a largo plazo, ya que las soluciones que se puedan aportar a corto plazo no son estructurales.

Con este nuevo prisma de acción, los distintos expertos en la materia desgranaron los porqués de la actual situación y vaticinaron una terna de directrices que se podrían resumir del siguiente modo: rediseñar la estrategia competitiva porque el sistema vigente es el que ha conducido a la crisis que rige la actualidad. En segundo lugar conseguir líderes competentes que dirijan y estimulen al personal de las empresas y por último, crear un organigrama en el que se apueste decidamente por el talento como mejor medida para la búsqueda de soluciones.

En el transcurso de las ponencias se tasó en un porcentaje de entre el 20 y el 30% la mejora que podrían tener las empresas gallegas en el panorama nacional e internacional siempre y cuando se reorganicen y se logren los avances mencionados en el foro.

Roque Durán, el presidente de Terra de Asorei, aboga además por un mercado en el que «no sector se poidan unir as empresas e no que a cooperación sexa algo habitual na procura dunha maior eficacia». Durán es de los que piensan que «as adegas tamén teñen que pensar en reducir custes pero apostando pola calidade». De hecho, en todo momento se quiso dejar claro que los conceptos de calidad, origen y autenticidad tienen que estar a la orden del día para poder competir con el albariño contra otras variedades y bebidas, tanto aquí como en el mercado extranjero. La economía a escala o el enoturismo también han salido a relucir como soluciones a la crisis.