Ayer era posible comprar un biquini entre los adoquines de la peatonalizada calle Rey Daviña o un equipo completo de pesca subiéndose a una improvisada escalera en la plaza de Galicia, llegar a un acuerdo con un vendedor de bicicletas en la plaza de Ravella o hacerse con el último grito en complementos en la plaza de la Independencia. Porque el casco urbano de Vilagarcía se convirtió, por unas horas, en un gran centro comercial, o mejor dicho, en un mercadillo marcado por la calidad de los productos a la venta y la cuidada exposición de los escaparates al aire libre.
Los ciudadanos se quedaban pasmados al darse de bruce con una especie de performance en la que los actores eran maniquíes. Primero los miraban extrañados, luego sorprendidos, y finalmente se acercaban a curiosear por entre los artículos a la venta, que expuestos en la calle resultaban todavía más atractivos.
La campaña que tanto fascinó a los paseantes era, como no podía ser de otra manera, una iniciativa de Zona Aberta para promocionar el comercio local. A los ciudadanos ya se le crearon expectativas la víspera con la colocación de bolsas de compra a modo de iluminarias en los jardines de Ravella, pero fue en la mañana de ayer cuando los biquinis, los muebles, los trajes de fiesta, los carritos de bebé y hasta la ropa premamá se exhibieron en la calle.
«O comercio ten vida»
La campaña O comercio ten vida se presentó oficialmente en la plaza de la Independencia, con amplia presencia de autoridades. Junto con Rocío Louzán, presidenta de los comerciantes de Vilagarcía, estaba la alcaldesa, Dolores García, y la concejala de Comercio, Rosa Abuín, así como José Juan Durán en representación de la Diputación de Pontevedra y Nava Castro, directora xeral de Comercio de la Xunta de Galicia. Muchos otros concejales acudieron a la cita, entre ellos, Ana Lorenzo, Susana Camiño, Victoria Hierro, José Luis Rivera, Tomás Fole y Rocío Llovo. El presidente de la Cámara de Comercio y el gerente de Fexdega también estuvieron en un acto en el que los calificativos más empleados fueron los de calidad, innovación y dinamismo, porque todos ellos resumían la interesante y original apuesta de los comerciantes vilagarcianos. Nava Castro incluso aseguró que en sus recorridos por lo ancho y largo de Galicia siempre ponía como ejemplo el comercio de la comarca de O Salnés, y en particular, el de Vilagarcía. «Presumo en toda Galicia de esta zona -dijo-, por innovadora y pionera».
La directora xeral de Comercio, el vicepresidente de la Diputación y la alcaldesa de Vilagarcía coincidieron a la hora de felicitar a los comerciantes por su original campaña, y Dolores García amplió los parabienes a la concejala de Comercio, Rosa Abuín, por su trabajo y su implicación con el comercio vilagarciano, con unos resultados a la vista que se completarán, recordó la regidora, con la remodelación de la plaza de abastos.
No faltaron veladas alusiones al centro comercial que se va a abrir en Vilanova y al que Zona Aberta, como todo el Consorcio de O Salnés, se oponen abiertamente. Pero la jornada de ayer fue un balón de oxígeno para los comerciantes vilagarcianos, que dieron una muestra más de la vinculación histórica de la ciudad con el comercio.