Los colegios de Arousa experimentan un ligero incremento de matrículas

R.E. / M.S. VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

El curso escolar ya está aquí. Mañana, los centros de Primaria de la comarca abrirán sus puertas para recibir a miles de chavales con síntomas de nerviosismo, ilusión o clara desgana. En la comarca de O Salnés, los centros educativos se han preparado lo mejor que han podido para recibir una avalancha de alumnos que, en la mayoría de los casos, es similar o mayor que el año pasado. Los niveles de matrícula mantienen, en la práctica totalidad de los centros, una tendencia al alza sostenida durante los últimos años.

Y es que toda la comarca parece escapar a los problemas de natalidad que caracterizan a buena parte del territorio autonómico. Mientras la Xunta ha tenido que afrontar el cierre de centros en algunos puntos de Galicia, en la zona sur de la ría de Arousa ese problema no se plantea, y hasta en colegios de muy pequeño tamaño, como el de Covas en Meaño, han tenido que doblar aulas en algunos cursos.

En Vilagarcía siguen encontrándose los centros más populosos de toda la zona. Encabeza la lista el Arealonga, seguido de cerca por el colegio A Lomba. O Piñeiriño, Carril y A Escardia son otros de los colegios que lideran la campaña. En Cambados, el colegio con mayor matrícula es el de San Tomé (380), en O Grove el Rosalía de Castro (322 alumnos), y en Vilanova el Xulio Camba (410).

Mejor con comedor

Los datos ofrecidos por los colegios de la comarca parecen constatar otra tendencia: cuantos más servicios ofrece el centro, mayor es la demanda de plazas en el mismo. Esa circunstancia, que durante años fue constatada por la elevada matrícula de A Lomba, queda especialmente al descubierto en aquellos centros que están dotados de comedor escolar desde hace relativamente poco tiempo. En el caso de Vilagarcía, el censo de estudiantes ha subido en Rubiáns, Carril y Vilaxoán desde que hace unos años se puso en marcha el servicio de comidas. En el caso del centro vilaxoanés pesan, además, otros factores, como la implantación de la jornada única, las aulas de bilingüismo y la llegada de una conversadora de inglés nativa de Irlanda, cuya estancia está financiada por el Ministerio de Educación.

Pero no todos los centros gozan de los mismos servicios. Algunos, de hecho, arrancan el curso en precario.