A finales del 2005, los nuevos propietarios de Alimentos Arosa presentaron un plan para derribar la viaje conservera y construir viviendas. Pero la iniciativa fue retirada tras las airadas protestas de los vecinos de la zona de San tomé. El problema radicaba en que para urbanizar la vieja fábrica era preciso desarrollar toda la manzana, como si de una unidad de gestión se tratara. Ahora, este cambio en las normas abre las puertas a que la antigua factoría acabe convertida en un edificio de viviendas.
Mientras no se apruebe el nuevo Plan Xeral de Ordenación (PXOM), nada puede hacerse en el solar de Alimentos Arosa. El desarrollo previsto en las normas subsidiarias choca con la reforma de la Lei do Solo y por eso es precisa una nueva regulación urbanística para poder construir en el entorno.
Por eso los propietarios de esta finca pusieron en marcha, el pasado mes de junio, esta modificación. En el Concello reconocen que este es el paso previo para que, posteriormente, los promotores puedan presentar un nuevo proyecto con el que urbanizar el entorno. Eso sí, esta vez no dependerán de los vecinos de la zona, sino que se podrán presentar un proyecto que solo afecte al terreno de la fábrica.