Las terceras jornadas Un mar de madeira , desarrolladas el fin de semana en A Illa, no solo han servido para poner de manifiesto la situación del sector de la carpintería de ribera y su futuro, sino que también se sacaron importantes conclusiones sobre las líneas de trabajo a seguir. Uno de los pasos decisivos para garantizar el relanzamiento de este tipo de actividad es la confirmación, por parte de la directora general de Marina Mercante, María Isabel Durántez, de que regulará la construcción naval en madera. Durántez afirmó ayer que ya se está trabajando en la elaboración de una normativa.
La directora también reconoció que Marina Mercante ha decidido dar este paso a raíz de la solicitud presentada por la Asociación Galega Carpintería Ribeira (Agalcari), cuyo presidente es Gerardo Triñanes: «Queremos dar respuesta a su petición y que se faciliten las cosas para que prevalezca ese tipo de construcción». A la hora de elaborar la normativa por la que deberá regirse el sector en el futuro, Marina Mercante trabajará estrechamente con la entidad Agalcari. De hecho, Durántez manifestó que la semana pasada ya hubo un encuentro de trabajo en Madrid.
Directrices
Precisamente, la entidad Agalcari posee ya unas directrices sobre los procedimientos de trabajo de los carpinteros de ribera. Su presidente, el profesional boirense Gerardo Triñanes, aludió ayer a la importancia de tener un reglamento a las causas por las que se ha solicitado: «Ata agora as únicas normas de construción son de 1963 e fíxoas o Bureau Veritas, que é unha sociedade de clasificación. Están obsoletas porque a madeira sufriu importantes melloras tecnolóxicas. Na universidade non se fala da madeira, pero en Galicia seguimos facendo barcos en madeira».
Triñanes dice que el reglamento debe recoger las nuevas aplicaciones y los adhesivos que se emplean, que actúan como conservantes y posibilitan hacer láminas que tienen poco peso.
Precisamente, durante las jornadas se analizaron en profundidad las innovaciones tecnológicas en la madera, que hacen que esta sea más resistente y requiera menos mantenimiento. A esto se refirió el ingeniero naval Íñigo Echenique, quien ayer afirmaba que la madera en la construcción naval tiene un futuro fantástico: «Es un material sostenible. Producir una tonelada de acero supone un gasto de 4.000 kilovatios hora, que en el caso del aluminio se elevan hasta los 17.000». Echenique cree que es difícil competir con el poliéster en la fabricación en serie, pero considera que hay muchos nichos de mercado que todavía están sin explotar».
Material renovable
Por su parte, la técnica de la unidad de construcción del Centro de Innovación e Servizos Tecnolóxicos da Madeira (CIS), Azahara Soilán, aseguró que este material es un renovable, reciclable y reutilizable. También comentó que modificada química y térmicamente, se logra reducir la necesidad de tratamiento y una mayor estabilidad.
De hecho, una de las conclusiones extraídas de las jornadas es que al hacerse embarcaciones de madera se utiliza un producto autóctono de gran eficiencia energética».
A la hora de hablar del reglamento que va a elaborarse, Gerardo Triñanes puntualizó que deben recogerse las especificaciones de toda España.
Uno de los organismos que está decididamente implicado en el apoyo a la entidad Agalcari es la Consellería de Economía, que acaba de anunciar una inversión de 62.000 euros en actuaciones de apoyo a la carpintería de ribera.
La directora xeral de Comercio Nava Castro, fue una de las asistentes a las jornadas Un mar de madeira , donde aludió al esfuerzo del Gobierno gallego en favor de la recuperación y divulgación de los oficios artesanales de la comunidad autónoma. También destacó que uno de los propósitos es el de impulsar iniciativas que contribuyan a aproximar la artesanía a la sociedad.
Además, la Consellería de Economía e Industria y la entidad Agalcari han firmado un convenio de colaboración para crear un registro; una marca de garantía asociada a la fabricación de embarcaciones. En este sentido, tanto Nava como Triñanes creen que es imprescindible acreditar la excelencia de este tipo de naves e incrementar la competitividad del sector.